Nada personal, solo negocios

México y Canadá, socios gananciosos

Cuando la primera línea de los funcionarios del gobierno decidió enfrentar, por lo menos verbalmente, a Donald Trump por sus posturas sobre México, las declaraciones ya se suceden a diario. Ayer tocó al secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, afirmar que el debate presidencial en EU está contaminado debido a quienes no entienden la dinámica comercial bilateral.

En la toma de protesta a la nueva directiva de la Concanaco, Guajardo, el principal negociador por México del Acuerdo Comercial Transpacífico, se refirió a Trump como un candidato que no entiende que el comercio internacional no es un juego donde si alguien gana, alguien más necesariamente tiene que perder.

Ya lo comentamos acá la semana pasada, en cuanto a la relación comercial con EU no hay mejores socios, pues es una relación ganar-ganar. Así lo atestiguan los 23 estados allende el Bravo, para los que México es el principal destino de sus mercancías.

Y así lo ven todavía más al norte. Con la llegada de Justin Trudeau al puesto de primer ministro canadiense se han venido reforzando las relaciones entre la Ciudad de México y Ottawa.

La anulación de la visa a los viajeros mexicanos y hacer tándem con México en las negociaciones del TPP son señales de que Canadá quiere jugar en el mismo sentido que nuestro país.

Esa situación se da a pesar de que México le ha arrebatado a Canadá importantes inversiones de armadoras estadunidenses, de forma tal que ya el país es el séptimo productor global de autos ligeros, al desbancar precisamente a ese país.

Otro terreno muy fructífero para las relaciones comerciales México-Canadá se da en la minería, con un dato contundente: las firmas norteñas representan tres cuartas partes de cada dólar en inversión extranjera directa en el sector. Por ello, miles de ciudadanos canadienses van y vienen y se meten (arriesgando el pellejo por el tema de la inseguridad) a decenas de sitios donde han conseguido concesiones para explotar.

Es por ello que ambos países quieren jugar al unísono en el TPP, de la misma manera en que lo han hecho por más de dos décadas en el TLC. De acuerdo con OpenCanada.org, México y aquel país representan, para cada cual, el tercer socio comercial, respectivamente. Los norteños son cuartos en IED en México, proveniente de 3 mil 600 empresas.

Así que, con las ominosas posturas de Donald Trump (apenas ayer dijo en una entrevista que si México no quiere pagar su muro, de plano declararía la guerra), se podría construir un puente más directo más allá, en la región boreal, con un socio que muchas veces padece lo mismo que nosotros de la arrogancia yanqui.


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