Nada personal, solo negocios

Investa Bank + Deutsche Bank: más socios y más negocios

Es tal vez el banco más pequeño de todos los que operan en el país, es uno de lo más jóvenes (tiene solos dos años y medio), pero acaba de dar un golpe que lo podría subir a la mitad de la tabla del sector bancario.

Se trata de Investa Bank, esta entidad que surgió como una apuesta de 35 inversionistas privados (la mayoría de ellos de la comunidad judía) que vieron una enorme oportunidad de entrar al negocio financiero comprando en 2014 las operaciones locales de The Royal Bank of Scotland México (RBS). Esta semana anunciaron la compra del negocio mexicano de Deutsche Bank México.

“Nuestro foco sigue siendo el mismo: ser el mejor banco para las pequeñas y medianas empresas de México, el sector que más crece en la economía”, me decía Enrique Vilatela Riba, presidente del consejo de administración y director general del banco. “La operación nos hace sentido porque el Deutsche Bank tiene la mejor área de fideicomisos del mercado y eso complementa mucho, además de crear sinergias con nuestra operación actual”, agrega el ex funcionario de Bancomext. Con esta compra entran por la puerta grande al negocio de los Fibra, CKD y nuevos fideicomisos de energía e infraestructura. “A nosotros nos faltaba el banco fiduciario intermediario y conseguimos al mejor”, afirma.

Con la compra crece el capital y el poder de crediticio de Investa, pasando de tener un capital de 2 mil 500 mdp que les permitirá aumentar cinco veces (hasta casi 15 mil mdp) su volumen crediticio.

Para apalancar la compra salieron a buscar más inversionistas y empresarios mexicanos, hasta lograr un pool de 50, que no superen

3 por ciento de las acciones del banco cada uno, más el aporte de varios fondos de inversión internacionales (el DB les costó casi

200 mdd).

Los principales clientes de Investa son Pyme de los sectores textil, agrícola, automotor, aeroespacial y de exportación que necesitan créditos de entre 5 y 50 mdp.

“Ese sector tiene un enorme potencial. Las Pyme crecen entre 7 y 10 por ciento año con año, pero su problema es que muchas no son sujetas de crédito porque les falta orden, capacitación, estados financieros. Nuestro valor es asesorarlas hasta que sí puedan recibir financiamiento”, agrega.

Antes teníamos 700 clientes en operación y con la compra del Deutsche Bank, en el puro negocio fiduciario sumamos 6 mil nuevos clientes. Pasaremos de ser el banco chiquito a un banco mediano”, agrega Vilatela.

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson