Nada personal, solo negocios

Hyundai busca vendedores, gerentes y hasta planta en México

Una de las mayores empresas de Corea del Sur enfrenta una encrucijada en el mercado mexicano: terminó su alianza con su actual distribuidor, enfrenta presiones del gobierno para establecer una planta local y ve cómo sus autos de gama alta de precio no son conocidos en este mercado. Hyundai, mejor conocida por sus líneas Attitude y el i10 (que se venden con Dodge), cortó relaciones con Chrysler, bajo cuyo paraguas distribuyó sus vehículos por 13 años.

A partir de 2014, el brazo automotor del chaebol llegará con sus propios medios a México, donde comenzó a montar su propia fuerza de ventas.

Cuando se anunció la ruptura entre Chrysler y Hyundai, los coreanos no daban visos de que establecerían su propia red de agencias. Sin embargo, ya dieron un paso en esa dirección, pues están a la caza de un dealer development manager, es decir, un experto en desarrollo de canal de distribución que les ayude a montar su estrategia de ventas.

Con ello, Hyundai busca aminorar la presión que ya tiene encima por parte del gobierno de montar una planta local so pena de imponer restricciones en la importación de vehículos, reportó el Korea Herald. Según este diario, los ojos coreanos tendrían la mira puesta en Tijuana. Con la promesa de una fábrica en suelo mexicano, Hyundai tendría mayores motivaciones para establecer su red de distribuidores, pues podrían ampliar su gama para incluir autos de lujo.

Aunque la armadora coreana no es la única que tiene ventas por miles de unidades en México y que no tiene planta local (otra es BMW), sí podría resentir efectos negativos en ventas pues la línea de autos que manejan aquí es de costo bajo a medio. En cambio, BMW tiene una gama de precios mucho más alta, con lo cual podría jugar de diversas maneras con sus precios.

Una red de concesionarias y una planta en México reforzaría el mercado latinoamericano para los coreanos, que tienen en esta región su menor promedio de ventas a escala global. La marca vendió menos de 150 mil unidades de enero a mayo de este año en América Latina, contra 300 mil solo en EU, por ejemplo.

A la fecha, la empresa tiene plantas en EU y Brasil, pero una base en México le permitiría ampliar sus exportaciones. Con ello, además se reforzaría el papel del país como dinamo exportador de autos, que por ahora marcha, dice The Economist, en octavo lugar a escala global.

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson