Nada personal, solo negocios

Para Gates, el DF es prueba de que México ha dejado de ser pobre

El fundador de Microsoft afirma que hace 27 años vino con su esposa al DF y se topó con una ciudad empobrecida y sin agua potable en “la mayoría de las casas”.

Pudo ver las excursiones de la gente para llenar sus cubetas. Eso “nos recordaban escenas que habíamos visto en la África rural”, dice Bill Gates en la carta anual de su fundación para combatir la pobreza. En 1985 fue cuando Microsoft comenzó a sacudir el mundo de la computación con la primera versión de Windows. Un año después, abrieron la primera subsidiaria en AL en el DF, siendo la primera oficina de una empresa de software de EU en la región.

En el 87, Gates llegó a esta ciudad. La firma tenía un manojo de empleados, incluyendo a dos mexicanos que luego llegarían alto: Mauricio Santillán y Felipe Sánchez Romero, el primer empleado contratado por Gates en el país. En su carta, Gates refiere que “el tipo que manejaba la oficina en la Ciudad de México mandaba a sus hijos a EU para check ups para asegurarse que el esmog no los estaba enfermando”. No es una exageración. Me cuentan que por esos años la crisis ambiental chilanga había llegado a sus días más negros, comparables con Shanghái hace unos meses.

El hecho es que Gates dice que el mayor avance que ha visto es en términos del aire. “La ciudad es asombrosamente distinta. El aire es tan limpio como el de Los Ángeles (lo cual no es muy bueno, pero es un avance). Hay rascacielos, nuevas avenidas y puentes modernos. Cada que vengo pienso: ‘Wow, la mayoría de la gente de aquí es de clase media. Eso es un milagro’”. Y da como referencia fotos de 1987 y 2011.

Gates dice que en esos mismos años México, Brasil y otros 10 países recibían fondos de ayuda y que hoy casi no reciben nada, lo cual es otra prueba de mejora.

Eso es parte de los factores por los que el empresario y filántropo pronostica que para 2035 no quedarán casi países pobres en el mundo. Para entonces, dice, la mayoría de los países serán de clase media baja, o quizá más ricos. Avizora países que aprenderán de sus vecinos más productivos y se beneficiarán de innovaciones en vacunas, semillas y revolución digital.

¿Cómo verá Gates para ese año al DF, o a México? ¿Realmente seremos un país de clase media baja o más rico? Ojalá su optimismo dé para tanto.

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson