Nada personal, solo negocios

Ford y Cuervo: la alianza menos pensada (y más verde)

¿Sabían que hay autopartes de Ford hechas con frijol de soya, celulosa, aceite de castor, paja de trigo, fibra de cáñamo, madera, fibra de coco y salvado de arroz? “Llevamos años estudiando materiales sustentables para reemplazar plásticos derivados de petróleo. Actualmente usamos esos ocho biomateriales sustentables en nuestro vehículos”, me contaba desde Estados Unidos Debbie Mielewski, la líder técnico del departamento de sustentabilidad de Ford Motor Company.

Y en esa exploración de materiales novedosos (desde cáscara de tomate y dióxido de carbono capturado) surgió la idea de usar en México agave como materia prima.

“El primer nombre que nos vino a la mente con este producto fue José Cuervo, y los contactamos para que nos surtieran pequeñas cantidades y así probar. Ellos también tienen programas sustentables y trabajar para darle una segunda vida al agave los entusiasmó”, agrega la ejecutiva que está liderando este plan de usar fibra de agave (el mismo que se utiliza para el tequila) en la generación piezas biodegradables para la planta de Ford en Hermosillo.

Hasta ahora, las fibras de agave que quedaban en las plantas de José Cuervo tras la molienda se usaban básicamente como abono en las haciendas cercanas de Jalisco o se donaba para hacer algunas artesanías o incluso papel de agave.

Ahora la empresa de la familia Beckman se encuentra con una nueva oportunidad de negocios muy lejos del tequila y muy cerca de la industria que más ha crecido en México en los últimos tiempos, como es la automotriz.

“Un vehículo promedio incluye unos 180 kilos de plástico y nuestra meta es reemplazar la mayor parte por biomateriales, reduciendo nuestro uso de productos derivados del petróleo. Puede haber otros beneficios como reducir el peso de los vehículos, lo que a su vez mejora el rendimiento del combustible”, agrega desde su oficina en Dearborn (Michigan)

Si bien aún siguen haciendo pruebas y análisis para conocer a fondo las propiedades del agave, lo cierto es que en una primera etapa (que aún no tiene fecha de inicio) se aplicaría la penca para fabricar cinchos de cables, compartimientos de almacenamiento y otros componentes alrededor del motor.

“El paso siguiente a esta alianza es establecer la cadena de suministros, especialmente de agave azul, y comenzar a usar el material en vehículos”, agrega Mielewski, quien tuvo la genial idea de sumar un producto tan mexicano como el agave a la producción local de Ford, que dirige Gabriel López, que ya es una de las más poderosas de la marca en el mundo.

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson