Nada personal, solo negocios

Energía, eso quiere Grupo México

En medio de la oscuridad por los conflictos de sus minas en Perú (Tía María, operada por su subsidiaria Souther Copper) y España (Aznalcóllar, donde va de socia de Minorbis), Grupo México busca un poco de luz en la forma de nuevos negocios energéticos, tanto en hidrocarburos como en generación eléctrica.

De hecho, es esa veta de negocio la que más atrae a Grupo México. “En unos 10 años la energía eléctrica podría representar hasta 20 por ciento de nuestros ingresos”, dice Juan Rebolledo, vicepresidente de relaciones internacionales de la empresa.

Sin duda, la reforma energética es uno de los temas que más interesa al conglomerado que dirige Germán Larrea.

La empresa quiere ser uno de los grandes jugadores del sector eléctrico. Desde 2005 tiene una firma especializada en el tema (México Generadora de Energía), creada para desarrollar y mantener dos plantas de ciclo combinado de 250 megavatios en Sonora.

“Por ahora es solo para autoconsumo, pero sí queremos vender luego a terceros”, agrega Rebolledo. Para alimentar con gas barato esas plantas, Grupo México tiene hasta su gasoducto privado, que conecta a la mina de La Caridad (Sonora) con el gas shale de Arizona y Texas.

Existe la posibilidad de que incluso monte más plantas generadoras de energía, una vez que la letra chica de la venta privada de electricidad esté clara.

Además, en Juchitán cuenta con un campo de energía eólica de 78 megavatios (que hoy solo vende a CFE), “y estamos probando las ventajas de la energía solar, que usamos de manera particular en todas nuestras oficinas de Sonora”, agrega el ejecutivo.

Y la reforma también les cae del lado petrolero. Dentro de su paraguas de empresas de infraestructura está Perforadora México (Pemsa), que ya tiene cinco plataformas de perforación rentadas a Pemex más otras dos que son modulares.

La intención es reconvertirlas para ser ellos mismos quienes exploren, perforen y comercialicen tanto en aguas someras como en tierra. A esa firma le inyectaron unos mil 250 millones de dólares antes de entrar en la Ronda Uno.

Y eso sin contar la enorme posibilidad que existe en la explotación de gas shale en sus propias minas de carbón. Si bien ahora los precios no lo hacen viable, que hay reservas… eso es seguro.

Y mientras todo eso va tomando forma, ha prometido una inversión de 500 mdd extra para Cananea (con lo que completarán 3 mil 500 mdd) y habría oportunidad de construir una refinería para el cobre, que demandaría unos mil 200 mdd adicionales.

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