Nada personal, solo negocios

Dime dónde vives y te diré cuánto pagarás de gasolina

Estamos a tres meses de que se abra el negocio de las gasolinas y esto puede ser una buena o una mala noticia, depende de dónde se resida.

Así como ahora hay un precio general y otro en la frontera norte (que es menor), lo mismo ocurrirá en el resto del país. "Con el nuevo mercado, que esperemos esté consolidado para 2017, podremos tener cuatro áreas de distribución y venta de gasolina", me decía el analista de energía Ramsés Pech.

Serían las zonas fronteriza, norte y noroeste, centro-occidente, centro y sur.

"Es muy precipitado hablar exactamente de cuatro zonas hasta que no estén claros los esquemas de distribución, pero lo que sí está claro es que el precio variará a lo largo del país", me decía un empresario del sector gasolinero.

Al norte, por cercanía, habrá más que en ningún otro lugar una pelea de precios entre empresas estadunidenses y Pemex. Allí estará el mejor precio de todo México. Otras áreas con buenos precios son las aledañas a refinerías, y como la mayoría está cerca del Golfo, esto deja en desventaja al centro y occidente (que no estén cerca de Salamanca o Tula).

Al sur, si bien no hay refinerías, ya la petrolera Puma (Belice) negocia con las gasolineras de los estados vecinos para hacerles ofertas competitivas, aunque no alcanzará para cubrir la demanda.

Los estados costeros también tendrán buenos precios, ya que la manera más económica de mover gasolina si no es por ductos, es por mar.

"En resumen, donde no vea mar, refinerías, ductos o gringos cerca, la gasolina le costará más cara", me decía el empresario gasolinero, y agrega que "a esta altura del proceso lo único claro que tenemos del futuro precio de la gasolina es el impuesto".

En un mercado abierto el precio de la gasolina está compuesto por cuatro valores: materia prima (crudo), más refinación, más comercialización y más impuestos.

Mientras en EU el impuesto es un porcentaje (que oscila en 17 por ciento), México optó por un monto fijo, para cubrirse de las fluctuaciones del crudo.

"Ese es otro problema: tendríamos el precio de venta al público con base en el IEPS fijo fluctuando entre 3.5 y 4 pesos. Esto ocasionaría un posible colapso del mercado de gasolinas, debido que se centraría en el impuesto fijo y la gasolinera será la que sacrificará para competir", dice Pech.

Según algunas asociaciones de gasolineros, las nuevas reglas del juego han generado una avalancha de venta de gasolineras, muchas de ellas en el exacto punto de equilibrio y muchas otras incluso con pérdidas.

barbara.anderson@milenio.com
Twitter: @ba_anderson