Nada personal, solo negocios

Deconstruyendo el etanol

Una licitación que pasó un poco desapercibida la semana anterior fue la que anunció Pemex de invertir hasta 11 mil 457 millones de pesos para adquirir etanol anhidro de productores mexicanos.

Se trata del primer paso relevante de la nueva empresa productiva del Estado en la diversificación de la canasta energética en cuanto a la promoción de combustibles a partir de la biomasa.

Son seis firmas las que participan en este proyecto que incluye la entrega de contratos a 10 años de vigencia. Pemex adquirirá hasta 123 millones de litros de etanol anhidro al año, producido a base de azúcar de caña o sorgo.

Este etanol será utilizado por Pemex como aditivo para gasolina Magna que, en una primera etapa, se comercializará en Tamaulipas, San Luis Potosí y Veracruz, a razón de 60 mil barriles diarios a partir de abril de 2018.

Aparte del impulso que Pemex le dará a la producción de etanol, del cual importamos más de 7.5 millones de litros al año de Estados Unidos, lo relevante del anuncio es que se va a impulsar la industria local.

En este sentido, que no haya pánico en cuanto al viejo debate de si el etanol utiliza alimentos para su producción. La materia prima que Pemex demanda de las seis empresas ganadoras provendrá principalmente de excedentes. Simplemente hay que recordar que en 2014 hubo una enorme zafra, lo que provocó un excedente de casi 1 millón de toneladas de azúcar.

Y por lo que hace a producir más etanol localmente, hay un dato muy económico: México se ahorraría muchísimo con combustibles alternativos de fuentes no alimentarias. Esto porque según un estudio de Timothy Wise, publicado por el Instituto para el Desarrollo y el Medio Ambiente de Tufts University, la expansión de la industria del etanol de Estados Unidos, el principal productor y exportador mundial, tiene un costo muy alto para México.

Wise dice que debido al uso masivo del maíz, entre 2006 y 2011, la producción de etanol en EU le costó a México unos mil 500 millones de dólares, aunque pudiera ser hasta el doble. ¿Por qué? Wise explica que el uso de maíz en la producción de etanol presiona los precios de los alimentos, y siendo México un importador neto de maíz y de etanol de EU, los precios de ambos insumos siempre le pegarán a lo que pagamos por ellos.

 

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson