Nada personal, solo negocios

¿Crecemos?, sí. ¿Progresamos?, no

Hay un ranking que me encanta revisar cada año: el Índice de Progreso Social (SPI, por su sigla en inglés). Es un proyecto que se gestó hace unos años en el World Economic Forum y que hoy  es una iniciativa mundial anual. El SPI combina informes internacionales y estudios de desarrollo, y el cruce de datos y análisis queda a cargo de Michael Porter y su equipo de Harvard.

Algo que responden es qué es el progreso social:  “La capacidad de una sociedad de satisfacer las necesidades básicas de su población, sentar las bases y fundamentos para que sus ciudadanos y las comunidades aumenten su calidad de vida, y generar las condiciones y oportunidades para que sus ciudadanos alcancen todo su potencial”.

¿Y cómo nos va aquí? Desafortunadamente en el listado 2014-2015 no hay muchas mejorías. “En general empeoramos en ‘necesidades básicas’, al pasar del lugar 66 al 73; nos mantuvimos igual en ‘fundamentos del bienestar’. Una de nuestras principales debilidades en 2014 fue ‘seguridad personal’, y este sigue siendo el caso en 2015, donde somos 124 de 133 países”, afirma Álvaro Rodríguez Arregui, manager partner del fondo de inversión Ignia y vocero para México del SPI.

En 2014, México ocupó el mismo lugar (54) entre 133 países analizados. ¿Qué nos dejó en la inercia en el mismo lugar?

En 2014 teníamos como debilidad el ‘acceso a la información y comunicaciones’ (suscripciones a celulares, internet e índice de libertad de prensa), al ser el país 87, y este año subimos al 91; también caímos en ‘sustentabilidad del ecosistema’, al pasar del 76 al 90. ¿En qué tuvimos avances? En ‘salud y bienestar’, donde pasamos del 54 al 45, al mejorar relativamente principalmente en tasa de obesidad, y en ‘acceso a educación avanzada’, al subir del puesto 59 al 44, por mejoras en años promedio de escolaridad de las mujeres. Una buena: “donde estamos muy bien es en ‘universidades de clase mundial’, ¡con el lugar tres en 2015!”, me explicaba Rodríguez al bucear mucho más en el ranking.

Justo hace unos días el FMI afirmó que este año superaremos a España como la primera economía hispana del mundo; ¿esto se traduce en desarrollo social? “No. En un país de ingreso medio (como México), cuando aumentas el ingreso per cápita ya no aumenta mucho el progreso social. Deberíamos cambiar el enfoque  porque, por ejemplo, Paraguay tiene el mismo nivel de progreso social con un ingreso per cápita que es la mitad del de México”, remata Rodríguez.

En pocas palabras, podemos recibir miles de millones de dólares en inversión, pero si esto no se traduce en oportunidades y piso parejo para la población, seguiremos rezagados en asignaturas tan básicas, como salud, educación y seguridad.

barbara.anderson@milenio.com

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