Nada personal, solo negocios

Y Cipriani aterrizó en el DF

Por estos días está en el DF Giuseppe Cipriani, nieto del fundador del emblemático restaurante Cipriani de comida italiana que se hizo famoso en los años 50 en Nueva York.

Personalmente revisó los manteles de lino, la vajilla y la cristalería que despacharon desde Italia para su primera apertura en México.

Los impulsores son sus hijos (Maggio e Ignazio), que continúan con la saga restaurantera de la familia, que empezó en Venecia en la década de los 30. Sus socios locales (siete sociedades diferentes) están compuestos por inversores que quieren traer al DF las marcas más reconocidas de restaurantes del mundo. A la cabeza de estas inversiones millonarias —de las que no quisieron revelar el monto final— se encuentra Yann Padrón, un ejecutivo mitad español, mitad francés que quiere que Cipriani sea su mascarón de proa en la ciudad. “México hoy es una ciudad que ofrece una variedad gastronómica que supera a la de Madrid y que está a la altura de Nueva York”, dice desde su local sobre la avenida Mazaryk, en Polanco.

La semana pasada, para la prueba del menú invitaron ni más ni menos que a David Beckham a sus instalaciones montada para unos 180 comensales, con una decoración que recuerda al Cipriani de Miami.

Traer la marca a México demandó una tarea de cuatro años y el contrato definitivo se firmó hace uno. “Hubo muchos rumores de que no habíamos inaugurado antes por problemas con la delegación, pero son todos infundados. Qué más quieren que una marca como esta en Mazaryk”, abunda Padrón.

Si bien aún el local no está a 100% de su capacidad (“hay que ir probando poco a poco la cocina y al servicio”) ya está abierto al público con un menú muy veneciano cuyo ticket promedio es por arriba de los 800 pesos por persona. Una de las características y de los requerimientos de la marca Cipriani es servicio casi personalizado en las mesas, por lo que el local cuenta con más de 120 empleados.

“México da para otro Cipriani más, sin duda. Solo que ahora hay que empezar probando con el primero”, agrega el director de la franquicia. Por lo pronto en la parte alta del local ya están terminando las obras de otra de las marcas importadas que quieren imponer, el neoyorkino restaurante Catch.

 

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