Nada personal, solo negocios

Chevron, más que apuntada para lo que sea

Era cuestión de tiempo. Ante la reforma del sector y con la ley secundaria en veremos, ya hay oficialmente, un miembro de las llamadas Big Oil apuntada para hacer negocios con Pemex. Se trata de Chevron, la tercera petrolera más grande del mundo por su valor de mercado.

Durante el foro sobre reformas que organizó Americas Society/Council of the Americas esta semana, Ali Moshiri, presidente de Chevron para América Latina, confirmó lo que dijo hace un mes: la empresa ya está en pláticas con Pemex para revisar áreas de exploración en aguas profundas, someras e iniciativas en gas shale.

Así Chevron se adelantó a gigantes con los que rivaliza en el Golfo de México, como BP o Royal Dutch Shell. La firma inclusive se adelantó a ExxonMobil, que es probablemente la transnacional energética con una mayor presencia en México.

Según Tracy Rynic, estratega en bolsa de Zacks Investment Research, Exxon parecía tener la delantera sobre sus rivales por la “histórica presencia haciendo negocios en México a través de su división petroquímica”. Recuerda que con sus 250 empleados instalados en el país, Exxon tiene operaciones de manufactura y una terminal petroquímica en Tuxpan, lo que le da inteligencia sobre las formas que se utilizan al hacer negocios en el sector.

Tanto Chevron como sus rivales buscan entrar en la dinámica de contratos que podrían representar una inversión de hasta 500 mil mdp por año, según la Secretaría de Energía. Con ello, más la creación de empleos que podría suponer, el gobierno calcula un aporte de hasta 1% al PIB cada año hasta 2018.

Chevron está en primera línea. La empresa el año pasado vendió 3.1 millones de barriles por día y facturó 220 mil mdd. Pemex 122 mil millones. Muchos críticos recuerdan el juicio de años que se llevó a cabo en Ecuador contra esta empresa por polución en zonas indígenas. Pero ciñéndose solo a negocios, Moshiri dijo que para Chevron, Pemex podría convertirse en el socio más importante en la región y que la alianza estará basada en costos, transferencia de tecnología y en estrategias de producción. Por lo pronto, manifiesta precaución y tacto: “No vamos a reemplazar a Pemex” afirmó. “Ni queremos cambiar su estrategia, sino que buscaremos complementar lo que está haciendo la empresa”.

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson