Nada personal, solo negocios

Brics: muchas siglas, pocas nueces

Bde Brasil, R de Rusia, I de India, C de China y S de Sudáfrica: Brics. Una palabra sexy, patentada en 2001 por el economista Terence James O'Neill desde Goldman Sachs.

Era la manera de aglutinar a un grupo de economías emergentes con crecimiento rápido, mucha población joven y territorios extensos. La primera reunión del "club" fue en 2006. Por muchos años fueron una enorme promesa, que hasta banco propio lanzó: el fondo Acuerdo de Reservas Contingentes.

Hoy, el brillo inicial y las expectativas se esfuman. Lo que inflaba sus números ayer ahora los golpea: la caída de los precios de los commodities y la desaceleración de la economía mundial, sin olvidar que China dejó de comprar a cuatro manos y puso freno a su expansión.

Sigla por sigla, ¿qué pasa con los Brics?:

La B: La mayor economía latinoamericana está en recesión y se espera que su PIB caiga este año 3.89 por ciento. Un coctel de escándalos de corrupción —que llegaron hasta su presidenta—, más la caída de los precios (y clientes) de sus materias primas (soya y petróleo) lo lanzaron en caída libre. Su deuda hoy está en categoría "basura". En su época dorada sostenía un crecimiento de 4%.

La R: Entró en recesión con la caída de los precios del petróleo y también por las sanciones que recibió tras intervenir Ucrania. Cuando debutó en Brics su PIB crecía 5%. En 2015 fue de -3.7%.

La I: No ha logrado brillar frente a sus otros socios. Si bien el año pasado tuvo un respetable crecimiento de 7.3%, es bastante menos que el 9.4% que crecía hasta hace tres años.

La C: La economía china fue siempre el principal motor de crecimiento de todo el grupo, pero en 2015 registró su menor tasa en 25 años: 6.9%. La segunda economía del mundo puso el freno y en el camino se llevó a todos los países que le vendían sus commodities (incluido Brasil). Cuando arrancó el club Brics, China llegaba a crecer hasta 14%.

La S: Le dicen el hermano pequeño. No solo porque fue el último en sumarse, sino porque su población es la reducida (solo 50 millones de habitantes). Un país que si bien representa 25% del PIB de África, no ha sabido forjar una imagen en el exterior, además de que carga con altas tasas de desempleo juvenil. Su presidente, Jacob Zuma, ha sido acusado de abuso sexual, corrupción, fraude y crimen organizado, además de mala gestión administrativa. El último trimestre creció solo 0.7%.

Según Ian Talley, de The Wall Street Journal, "el aporte colectivo de los Brics al crecimiento global ha caído desde un nivel máximo de 50% en 2013 a 36% en la actualidad".

barbara.anderson@milenio.com
Twitter: @ba_anderson