Nada personal, solo negocios

La "Brexit" es más ominosa de lo que parece

Aunque se ha documentado que el peso mexicano es quizá la moneda más veleidosa entre las que se cruzan con el dólar, esta semana tres factores hipotéticos se han conjugado para que los vientos de la volatilidad azoten con fuerza la barca monetaria del país.

Dos de estos factores los dan por descontados los analistas, toda vez que resuenan en el país, y ya sabemos que cuando en EU estornudan a nosotros nos da un catarrito (Carstens dixit). En este caso, la probabilidad de que la Reserva Federal (Fed) levante sus tasas mañana, o la siguiente semana, o alguno de los meses por venir, basta para que el peso sea víctima de ataques especulativos.

A eso se suma un escenario poco deseado para millones en México (o EU, o gran parte del mundo): que Donald Trump gane las elecciones presidenciales en noviembre de este año.

Las encuestas le dan una victoria a doble dígito a la demócrata Hillary Clinton sobre el republicano Trump (12%, según el sondeo más reciente de Bloomberg, un margen histórico para una presidencial en EU).

Sin embargo, la veleta en que se mueve el peso mexicano se agita y enfrenta más oleadas especulativas que ahora se sumaron a una nueva “amenaza” en la forma de un plebiscito. ¿A muchos acá nos debiera preocupar si los habitantes de Reino Unido eligen que su país se salga de la Unión Europea?

Pues debería, porque esa posibilidad constituye otro de los factores que han movido el tipo de cambio estos días. Simplemente la publicación de cuatro encuestas que indican que el “Sí” al Brexit ganaría por más de 7 puntos bastó para que en la jornada cambiaria de ayer hubiera “nerviosismo”, afirmó Gabriela Siller, de Banco Base. Agrega que la “cotización del peso frente al dólar podría verse seriamente afectada en la segunda mitad de junio si Reino Unido vota a favor de salir de la UE, ya que se pondría en duda la estabilidad y permanencia otros países miembros”. El efecto de ello: “Un episodio de aversión al riesgo que también generaría pérdidas en los mercados de capitales y de materias primas”, dice la analista.

Ahora bien, es más probable una Brexit a que gane Trump en EU.

Y lo de la Fed es un efecto que el propio mercado da por sentado.

Así que sí deberíamos seguir más de cerca lo que los británicos decidan frente a Europa.

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson