Nada personal, solo negocios

Bimbo compra y moderniza la competencia

Las últimas noticias (y cheques) de Bimbo son del otro lado del Atlántico.

Hace pocas semanas anunciaron una inversión de 50 millones de euros para montar la mayor y más moderna fábrica de panes de molde de Europa en España. Este segmento del mercado ya lo tenían amarrado: cuatro de cada 10 panes que se compran en ese país llevan su marca. Pero desde hace cuatro años, cuando Bimbo (la mexicana) compró a Bimbo (la española), los rumores de que los nuevos dueños compraran Panrico, el principal competidor en productos de panificación dulces, no dejaban de sonar.

Sobre todo porque Panrico, que es líder en bollería y con un portafolio de marcas muy tradicionales en el país, daba tumbos financieros que la pasaron de un fondo de inversión en otro.

La pareja no podía ser mejor, no podía ser más complementaria, porque mientras los mexicanos son los reyes del pan de caja, los españoles tienen su mejor posición en panes dulces.

El sábado finalmente este flirteo comercial se confirmó y Bimbo hizo una oferta formal por la panificadora catalana, hasta ahora su competidora más cercana en España.

La operación se hace a través del fondo de inversiones Oaktree de EU, que tiene sus acciones desde hace cinco años.

Si el due diligence y las autorizaciones de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (la Cofece española) se concretan este mismo año, Bimbo se convertirá en la líder absoluta del negocio de pan y bollería de España, con una facturación conjunta que rondaría los 700 millones de euros y cuotas de mercado de casi 50 por ciento en el caso de pan y de 20% en bollería.

Una de las razones principales de la inauguración de la moderna planta de panes en España es que Bimbo tiene en sus metas de los próximos años modernizar la ya obsoleta red de plantas que heredó de Bimbo (la española) cuando la compró hace unos años. Hay un plan muy agresivo de modernización sobre todo para bajar costos en un mercado que es muy maduro y donde las ganancias se pueden rascar más en ahorros que en cuotas de mercado. Ahora, seguramente se sumarán a esta estrategia las plantas de Panrico (tiene siete en España y dos en Portugal) que también están en muchos casos obsoletas y que el fondo estaba evaluando modernizar.

Tal vez la misma impronta que trae Daniel Servitje para las propias lo aplique en las nuevas que acaba de comprar.

 

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson