Nada personal, solo negocios

Airbnb y Todos Santos: paraíso en peligro

Lo sucedido hace poco en Todos Santos, el encantador pueblecito pesquero de Baja California Sur, es una pequeña muestra de que a veces sí es correcto oponerse a las muestras de capitalismo depredador. O al menos eso afirman algunos locales.

Y es que uno de los más altos ejecutivos de Airbnb, la firma de internet que permite a sus usuarios rentar propiedades en sitios de gran demanda, patrocinó e impulsó como socio y embajador un megaresort en dicho destino llamado Tres Santos.

Se trata de un desarrollo en unas 450 hectáreas en tierras que los dueños del proyecto compraron a los ejidatarios a lo largo de cinco años.

Presentado apenas el año pasado, Tres Santos ofrece ser un desarrollo sustentable de lujo con respeto al Pueblo Mágico de Todos Santos y a las iniciativas de ecoturismo y agricultura, pesca y ganadería de los alrededores.

Todo esto, nada tan diferente a lo que ha sucedido en incontables paraísos mexicanos. Desde Todos Santos a Punta Mita, en el Pacífico; a toda la Riviera Maya, en el Caribe.

El caso en que en Tres Santos, la figura de Chip Conley, director Hospitalidad Global de Airbnb, una empresa valuada en más de 25 mil 500 millones de dólares, comenzó a ser muy prominente en el proyecto y más al conocerse a sus patrocinadores en el proyecto, sobre todo James Mulvihill, CEO de Black Creek, un ciudadano de Denver muy relacionado con el Partido Republicano de EU y a quien se le ubica en la parte más extrema por sus posturas antiinmigración.

Conley ha dicho que Airbnb no tiene nada que ver con el proyecto de lujo en tierras mexicanas. Pero las casualidades y coincidencias entre la operación de la firma de internet y las actividades del ejecutivo en Todos Santos, como demuestra el medio digital Capital & Main, son muchas. El sitio, para empezar, tiene en su sección de Todos Santos por lo menos 200 propiedades listas para rentarse por cifras que van de los 100 a los 2 mil dólares la noche. Todo eso, en un pueblo que, oficialmente, tiene unos 5 mil habitantes.

Asimismo, se reportó que debido a su relación con Mulvihill, Conley es persona non grata en Todos Santos. Así, Conley se marginó del proyecto, pero Tres Santos sigue porque cuenta con los permisos y licencias correspondientes, aunque muchos locales temen que su propuesta sustentable sea solo un caso de greenwashing y que este paraíso pronto sea un lugar de descanso muy equis para gringos ricos.

 

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson