Nada personal, solo negocios

Ahora es cuándo, chile verde…

Creemos que somos los más chileros, los que más picante comemos y los que más gastamos en la industria de la capsaicina. No somos los que más chile producimos. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación, somos el décimo cuarto productor mundial de chiles secos, por debajo de China, que además nos vende gran parte de sus chiles. En chiles y pimientos frescos, la cosa mejora: somos el segundo productor y principal exportador, con una producción anual de mil 100 millones, contra 7 mil 530 de los chinos.

Con 140 variedades de chile, somos un titán en esta industria. El valor promedio de las cosechas de los más de 12 mil productores es de 17 mil 500 mdp.

Sin embargo, hay algo que no hacemos bien: importamos más de 50 mil toneladas para la demanda interna. Según Salvador López, presidente del Consejo Nacional de Productores de Chiles, es el cultivo de mayor importancia económica en varios estados. Gran parte de su producción se destina al mercado interno, aunque hay segmentos de exportación, como el verde, el jalapeño, el habanero y el pimiento.

El principal mercado es EU, seguido por Japón y Gran Bretaña, donde ha crecido el apetito por la comida mexicana. El potencial es enorme y se podría llegar a duplicar o triplicar las cosechas y satisfacer la demanda interna (de 15 kilos per cápita) y aún exportar.

El reto es innovar, tanto en procesos como en productos. Simplemente a nivel de rendimiento por hectárea, México está muy por detrás de Perú, donde las cosechas de chile seco son de 10 toneladas por hectárea, contra el promedio de 1.8 aquí.

Según el Chile Pepper Institute de Nuevo México, el chile (detrás de la mariguana) tiene el potencial de convertirse en la segunda o tercera cosecha en rendimiento monetario por hectárea.

Lo peor: estamos dejando en manos de estadunidenses, ingleses y australianos el mercado de nuevos chiles que conforman una industria global de cientos de mdd. Ahí, ni nuestro picante habanero tiene que hacer. Con 100 mil puntos en la escala de Scoville, es apenas de tabla baja. Chiles como el Trinidad Moruga Scorpion (inglés) o el Carolina Reaper (EU), que alcanzan entre 1.5 y 2 millones de puntos, dominan el mercado. Desde México, el sabor supera a estos monstruos, pero nos quedamos dormidos en nuestras ristras de chile verde.

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson