Articulista invitada

Centros de justicia para las mujeres y el modelo para la erradicación de conductas violentas

México cuenta ya con un mecanismo mediante el cual se identifican contextos de violencia extrema contra las mujeres en territorios determinados y, consecuentemente, se determinan acciones gubernamentales de emergencia de prevención, seguridad y justicia, que deben ser emprendidas para enfrentar la problemática. Este mecanismo es coordinado e implementado por la Comisión Nacional para Prevenir y erradicar la Violencia contra la Mujer (CONAVIM).

Al inicio de la Administración se encontraron diversas dificultades para implementar la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM), al ser una figura politizada y poco transparente. Ante ello, el Gobierno de la República modificó el Reglamento de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para que el procedimiento fuera imparcial, transparente y eficaz.

Estas modificaciones permitieron que hoy contemos con 20 procedimientos de AVGM, en 19 entidades federativas: Guanajuato, Morelos, Michoacán, Colima, Baja California, Sonora, Veracruz (una por violencia feminicida y una por agravio comparado), Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Puebla, Tabasco, Guerrero, Nayarit y Tlaxcala que se tramitan con el nuevo Reglamento. Mientras que el Estado de México, Chiapas y Nuevo León se rigen bajo el Reglamento vigente en 2008.

Esto es un enorme avance, pues desde 2007 y hasta 2013 no fue aceptada ninguna solicitud de Alerta. Además, a tres años de su puesta en marcha, hemos sido partícipes de avances a lo largo del país que quizá hubiesen tardado 20 años en llegar.

En este contexto, busqué impulsar, a través de la Comisión de Género de la Cámara de Diputados una proposición de decreto para que se reforme y adicionen distintas disposiciones a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para establecer estrategias integrales que fortalezcan las acciones de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (CONAVIM) en el tema de los Centros de Justicia para la Mujer, así como la creación de estos Centros en todas y cada una de las entidades federativas.

En los últimos días, hemos sido testigos de la violencia perpetrada a las mujeres en diversos estados de la República. Y México, a través de sus instituciones trabaja para erradicar este tipo de agresión, que lacera a las mujeres y a la sociedad en su conjunto.

Estas mujeres requieren de atención psicológica, de asesoría legal y de un proceso de reintegración social; y estos Centros de Justicia son y serán la clave para defender los derechos humanos de ellas, de sus hijos  y de sus familias.

Muchos estados cuentan con Protocolos adecuados para la atención e investigación de casos de violencia contra las mujeres, así como con agencias especializadas para la investigación de esos delitos. Asimismo, se está armonización legislativa para evitar la continuidad de normas discriminatorias hacia las mujeres o que no permitían el acceso a la justicia. Igualmente.

No obstante esos avances, es momento de reconocer y reflexionar sobre los retos que tenemos por delante para que este mecanismo se convierta, de verdad, en una política pública de prevención y transformación institucional y social que garantice los derechos humanos de las mujeres.

Finalmente, Guanajuato es un punto de referencia en el mecanismo de la AVGM. Es la prueba de que, con voluntad política y a través de la coordinación entre los tres niveles de gobierno, es posible dar cumplimiento a las medidas establecidas en la AVGM, la cual tiene como meta común la erradicación de la violencia contra las mujeres.

Próximamente se contará con un Centro de Justicia para la Mujer en el Municipio de Irapuato y la implementación del modelo para la erradicación de conductas violentas; gracias a los esfuerzos del gobierno federal, a través de la SEGOB y de la CONAVIM.