Casta Diva

La noticia es pintar

La crítica en New York está a la caza de noticias como si fueran los reporteros de las páginas de chismes del New York Post, la esplendida Page Six. El “gossip” que tiene intrigados a los comparadores es que hay dos pintores exponiendo en el Lower East Side de Manhattan, es decir fuera de Chelsea el distrito de las galerías, y que ¡oh sorpresa! demuestran que la pintura realizada con talento, detalle y cuidado técnico sigue vigente y con fuertes representantes.  Entre ellos está Brian Novatny, tiene un cuerpo de obra con desniveles en los que parece que experimenta con su propio talento, esa actitud de “puedo pintar mejor pero hago esto”. Expone unos naufragios casi monocromos en los que degrada la pintura y los tonos para llevarnos a la tormenta y esa fuerza del agua. El pintor dice que el óleo no debe parecer óleo y lo trabaja hasta conseguir que parezca acuarela, que sea difuso. Los retratos tienen el mismo efecto y parece que se borran por el paso del tiempo. El otro pintor es Kent Monkman que ha investigado en diferentes medios, se llama a sí mismo “artista multidisciplinario” y, definitivamente, lo mejor que hace es pintar. Su obra es épica y nostálgica, en muchas piezas los personajes son apaches que cazan bisontes, guerreros que posan en caballos, paisajes que recuerdan a la escuela americana de paisaje que idealizó esa tierra prometida. Son artistas que se separan del resto de lo que hoy están llamado pintura en New York como los espantosas obras de Richard Prince que están en Gagosian Gallery y que él llama pintura porque imprime digitalmente en canvas fotos retocadas y luego las interviene con pintura, estas obras racistas y misóginas tienen una realización de tan baja calidad que sorprende que Gagosian siga especulando con ellas. Que llame la atención en esta ciudad que hay exposiciones con otro nivel de pintura es sintomático de que la gente quiere ver otra cosa y de que ya no es tabú pintar. Es tan fuerte la presencia de cosas banales que cuestan una fortuna en estas galerías y museos que es un evento la irrupción de pintura de calidad con precios alejados de la especulación. Las piezas de Brian Novatny están entre los 1500 dólares por un dibujo y los 5 mil por un óleo sobre madera. Es nada si lo comparamos con los precios de Prince, que son millones de dólares por eso que él llama arte. Los compradores pueden pensar ¿y si compro algo que me de placer ver? ¿Y si me hago de una pieza que me acompañe y me haga detenerme ante su presencia? Con el arte pasa que el precio no es garantía de su valor estético, hoy está pervertido este balance, hay cosas sin valor estético que se venden por millones y otras que tienen un gran trabajo detrás que no pueden competir con este ranking. La noticia es que hay pintores pintando con talento y que además están en otros precios, eso no es extraño, los pintores, los dibujantes, artistas comprometidos con su obra están produciendo, la novedad es que se enteren los que han apoyado a gente como Prince.