Casta Diva

El mercado del arte. Parte 2

Segunda parte de la entrevista que me realizó Faradiva Monsalve, estudiante de Artes Visuales en el ITM de Medellín Colombia.


Cuando pasa la ruptura del arte tradicional al estilo contemporáneo, cambia no solo la forma de pensar, sino también la manera de percibir una obra de arte, entonces ¿cómo debería de haber sido ese cambio en la historia del arte? ¿Qué ruta debió y debe seguir? LÉSPER: Esa afirmación es un mito. Los mitos sobreviven por la falta de análisis. Son equivocados los términos arte tradicional y arte contemporáneo. Las artes plásticas están en la experimentación constante y sus preocupaciones son contemporáneas y sus creadores están ahora mismo trabajando en su obra. El término contemporáneo es una usurpación y está manipulado para reunir obras que carecen de trascendencia, que están sujetas a los discursos por su factura deficiente y que son adictas a la moda. Con cien años cumplidos tendrían que ser también tradicionales. La segunda afirmación equivocada: decir que fue un rompimiento y que cambió la forma de percibir la obra. Que naciera un estilo no significa que haya existido un rompimiento; lo que sucedió es que un grupo se auto nombro “artistas” porque plantearon que si sus obras tenían un soporte teórico no necesitaban creación. Nació una corriente intelectual que desdeñó a la creación, al trabajo artístico y se refugió en la retórica. La forma en que percibimos no ha cambiado, lo que se impuso es una serie de ideas dogmáticas que niegan lo visible para dar prevalencia a las palabras, a un significado especulativo apegado a consignas no a ideas. Lo que vemos no cambia, la percepción es la misma: es un urinario de cabeza, se impuso que negáramos nuestra realidad y asumiéramos una realidad artificial creada por el lenguaje. El arte tiene su ruta en la creación, en el trabajo de los artistas que siguen experimentado en su obra. El arte VIP es un callejón sin salida, es obsoleto porque no puede ser trascendente. ¿Cuándo cree usted que la realidad se puede convertir en arte, con respecto a movimientos  como el Dadaísmo y el arte pop? LÉSPER: La realidad siempre ha estado presente en el arte. Las cuevas de Altamira es la realidad del individuo de esa época. La naturaleza muerta, la figura humana son realidad. Las pinturas eróticas de Coubert, el Origen del mundo, es cruda realidad. Es un mito creer que un readymade es llevar la realidad al arte. Lo que hicieron en el Dadaísmo y el arte pop fue someterse al objeto industrial, a consumir lo que el momento ofrece y significarlo con falsas intenciones humanistas o sociales. El artista analiza, reinterpreta y reinventa a la realidad: las trincheras de Foujita son reales y únicamente existen como tales en sus lienzos porque es la visión de un artista, su inmersión en la realidad para darle el sentido que él desea y esto sólo se logra con la creación. Es delirante pensar que llevar un objeto al museo, es realidad dentro del museo, o afirmar que un recorte de periódico es poesía hecha con la realidad. Ya es tiempo de que se derriben esos dogmas.