Casta Diva

120 años y video arte sin arte

La reproducción de la imagen en movimiento cumple 120 años. Con el invento de los hermanos Lumiére la tecnología se unió al arte para crear el cine, una disciplina que ha logrado desarrollar un lenguaje narrativo tan potente que nos ha educado visualmente. El cine hizo de la manipulación de la imagen un estilo para contar historias, para crear personajes y darle a la ficción intemporalidad y nos convirtió en adictos a estas narraciones. El aniversario converge con la falsa apreciación de que el arte contemporáneo VIP ha trabajado con tecnología como nunca antes, lo cual es falso, de hecho su relación con la tecnología es torpe y con gran desventaja estética. Lo primero que desarrollaron los cineastas fue un lenguaje para la imagen en movimiento, estudiaron sus posibilidades, experimentaron y pudieron llegar a dominar un avance tecnológico para convertirlo en arte. Esta imagen en manos de los video artistas, es algo que no pueden controlar, de la que desconocen sus valores y parece que ni la tecnología saben usar. El video, que es su principal medio o herramienta de trabajo, es una variación evolutiva de la técnica del cine, es imagen en movimiento y como lenguaje tiene tras de sí 120 años de estar presente en el trabajo artístico, así que es inaceptable que los video artistas no sepan cómo hacer un corto. El estilo VIP se jacta de su condición de ultra modernidad y con esta herramienta han sido incapaces de aportar algo, están detrás del cine, la televisión y la publicidad. La industria cinematográfica es consciente de la diferencia entre una película artística y una comercial. Las películas de arte no usan los avances técnicos como la virtud de la película, los elementos primordiales son la historia, el desarrollo de la edición y las actuaciones. En las películas comerciales el espectáculo es tecnología de efectos especiales y es más importante que la historia. El video arte no sabe la diferencia entre efecto, narración y propuesta, creen que la sobre explotación de un efecto es arte, que la repetición de una toma es lenguaje y que la falta de talento para hacer foco o crear un encuadre es estilo. Los artistas VIP parece que jamás han visto una película y que no tienen idea de lo qué es una cámara, en una época en que todo el mundo tiene acceso a estos medios. El cine se ganó su estatus de arte con mucho trabajo, miles de obras afortunadas y fallidas, kilómetros de material filmado. ¿Cómo se ganó el video arte este membrete? Con tomas fijas de una mano con una pistola de agua, con planos mal hecho de escaleras eléctricas. Con personajes que hablan diálogos ridículos como los videos de Joan Jonas, repitiendo un efecto como Bill Viola, o el kitsch interminable de Matthew Barney. El found footage que roban fragmentos de películas para trastocarlos y mal editarlos, hasta la edición de fragmentos de programas de televisión y anuncios publicitarios. Son 120 años, espero que los artistas VIP lo celebren aprendiendo a usar la imagen en movimiento.