Casta Diva

Salón de Octubre

Los pintores descolgaron su obra como protesta a la decisión del jurado de declarar desierto el premio del Salón de Octubre del 2014. Es una incongruencia muy grande hacer una preselección, exponerla y después declarar que nadie merece ganar, si esto era así, desde el inicio el jurado no debió seleccionar ninguna obra y no hacer exposición. Si ya esas obras pasaron una preselección, de ese conjunto por lo menos una tendría que ser ganadora. Los jurados que declaran desiertos los premios parece que están esperando algo que no está dentro de las obras participantes, una selección se hace a partir de lo que hay, no de lo que no hay. Entre las obras que participaron este año había varias valiosas, era posible decidir un ganador. Ahora ¿Por qué no lo hicieron? Un dictamen es un ejercicio crítico al que el artista se somete voluntariamente, pero eso no le da derecho a un jurado a dar por descalificados todos los trabajos, un ejercicio crítico expone argumentos, es momento de que el jurado diga sus argumentos para que esto no se quede en la arrogancia de un grupo. Los pintores que descolgaron sus obras tuvieron un gesto de dignidad, tienen derecho a saber por qué sus trabajos no alcanzan a ser reconocidos y tienen la obligación de defender su obra. Esto no es la primera vez que sucede, de hecho, es casi una tradición en el arte y denota salud en la pintura, Turner retiró su obra del Salón de la Academia, también en su momento los Impresionistas hicieron lo mismo. Egon Schiele canceló la Kunsthalle, se llevó su obra y con él se fueron varios pintores. En la época de la Ruptura, aquí en México, está la famosa golpiza que inició Francisco Icaza en el Museo de Arte Moderno. Esto por fin saca a la vida a los pintores que tenían años sumidos en la pasividad, hemos visto como la Bienal Tamayo es cada vez más endogámica, este año con su comité curatorial y ya conocimos su criterio de selección, y nada hicieron los pintores, así que este gesto dice que hay un grupo dispuesto a hacerse escuchar y respetar. Es una gran oportunidad para las autoridades y las instituciones involucradas de establecer un diálogo con los pintores y el jurado, que todos los involucrados se hagan responsables de sus acciones. Los pintores tienen derecho a ser escuchados y los jurados tienen la obligación de argumentar su dictamen, esto será muy saludable para el arte. Si el jurado cree que la pintura no tiene nivel para ganar que diga por qué, y si los pintores creen que su obra si merece ser reconocida que expongan sus valores. La pintura tiene voz, tiene ideas, es un trabajo intelectual que está sujeto a discusión y generación de diálogo. La realización de una obra pictórica no se reduce a habilidades manuales o técnicas, involucra razonamiento, emociones, riesgos, su análisis va más allá de las preferencias personales. Los pintores han demostrado que tienen el valor de someterse a un análisis, por eso han concursado, ahora han tenido el valor de ser más contundentes que el jurado.