Casta Diva

REZAGADOS

Nunca vamos a evolucionar como sociedad si la educación artística continua siendo un lujo, y si seguimos sin tener profesores preparados para impartir estas materias capaces de motivar a los alumnos para que busquen el arte y puedan crecer como personas. Es endémica la escasa afluencia en museos, galerías, conciertos, bibliotecas, y no va a mejorar porque desde la educación primaria el arte no está contemplado como una materia fundamental. La educación artística tendría que ser parte del programa de estudios desde la escuela primaria.  La relación con el arte no sólo es para formar artistas, sirve para desarrollar habilidades cognitivas, como la observación, el análisis, el desarrollo del lenguaje, la memoria y nuestra relación espacial con el entorno. Es urgente crear un hábito de los niños y jóvenes de acceder al arte como espectadores, ir a exposiciones, conciertos y leer libros de calidad. Esto en nuestro país sigue siendo un lujo y un grave vació en la educación. A los niños y adolescentes les enseñan  español o literatura pero no los acercan a la lectura, a la creación literaria, ni siquiera les explican la importancia de la ficción en la comprensión de la realidad. Esto es porque el magisterio no está preparado, porque la mayoría de las escuelas, estatales o privadas, dan a los alumnos la información mínima requerida. La educación que acerque a las artes es extra curricular y es una decisión de los padres, que en la mayoría de las veces está condicionada a su propio nivel cultural y económico. Esto hace cada vez más desigual a la sociedad. El Estado parece que no lo entiende o no le interesa, a pesar de la insistencia con la “reparación del tejido social, y no aceptan que ese tejido se repararía con una igualdad de oportunidad al aspirar a la educación artística. El candidato del Partido Laborista inglés, Ed Miliband si lo sabe y él si está actuando sobre esta necesidad social, en su actual propuesta de crear un programa de acceso para los niños y jóvenes al arte y la cultura dijo:  si ustedes creen en la justicia social, si ustedes creen en una sociedad más igualitaria, entonces el acceso al arte y la cultura no es una opción extra, es esencial. Y no se trata de gastar más dinero, al contrario, integrar éstas materias y darles un giro más profundo a las clases de español y literatura se logra a través del magisterio. Las universidades egresan en áreas artísticas cientos de alumnos que no tienen trabajo y que podrían estar dando clases de teatro, pintura, letras, música. Entre los muchos beneficios que esta decisión generaría es el incremento del consumo de actividades culturales.

Esa recurrencia infructuosa que tienen las instituciones culturales con  formar públicos  así nada más, sin programas claros, comienza en la educación elemental, en crear una relación cotidiana con el arte, entender que es parte del conocimiento que no es un accesorio. El progreso social no es inalcanzable es posible a través de las humanidades.