Casta Diva

Los Modernos

El mito del progreso es mesiánico y materialista, el liderazgo por encabezar ese movimiento lineal convierte a los “innovadores” en efímeros dictadores. La superficialidad de la apariencia es el lenguaje de la época. La exposición titulada Los Modernos en el MUNAL, es un diálogo entre obras europeas y mexicanas. Las obras en las que el artista antepone sus preocupaciones a las tendencias de la época, son las que perduran con la firmeza del que venció a la cauda. Horacio afirma en la Poética “Renacerán muchos vocablos que ya cayeron y caerán muchos que ahora están en honor”, los vocablos atados a la moda arrastran a la obra en la pérdida de vigencia. La época es perecedera, el tiempo elimina lo que hacemos para que exista, la obra que rompe con su tiempo logra un sitio para sí misma. Las Bañistas del Doctor Atl, es una obra excepcional porque no representa a su momento, concentra la obsesión de Atl con la naturaleza del agua, la piel es agua, el cuerpo desnudo es paisaje. La sensual narración de La Dádiva de Ángel Zárraga, a pesar de manifestar referencias de estilo en las mujeres, es eterna la pasión mística y carnal de la concupiscente ambigüedad de Zárraga, y con su impecable técnica es una obra superior a la idea de ser moderno. En Siqueiros es tan dominante su presencia que la pintura es toda Siqueiros, él es la obra, es el fenómeno de Picasso, que son más grandes que el momento, y Siqueiros hace del material una extensión de sí mismo, la piroxilina es un ADN. Las obras estrictamente sujetas a ser producto de la idea de ser moderno quedan en un recuento hemerográfico. Niobe de Andrè Masson, posee los rasgos visibles en muchos pintores que lo imitan y no saben pintar, estableció el canon de que sin entender qué hacen pueden fingir que pintan, y que la apariencia de actualidad es una aportación para la obra y no lo es. La actualidad, la fugaz carrera contra el tiempo siempre se pierde, por eso no es un valor, un artista podrá competir contra sus pesadillas y preocupaciones, como la luz o la composición del color, pero es derrotado si hace de su propio estilo la búsqueda de ser moderno y peor aún contemporáneo.  La preocupación de integrar a las influencias que consideran actuales distrae de la finalidad de la obra, hacen del estilo el tema de la obra, lo cual es insuficiente, entonces saturan los cuadros de referencias y citas, se olvidan de la composición, porque no hay manera de dar orden cuando se dice nada, el estilo no dice por sí mismo, su mensaje se reduce a una noción temporal que por la inevitable física, perderá su aparente actualidad para ser parte del pasado. La obra se manifiesta inútil para el arte por obstinarse en ser útil para una época. La obra de Bacon se queda suspendida en su infinito continuum porque está habitada por su psique, la invención de sus planos, la dramaturgia del color, las masas corporales del toro y del hombre, es la tormenta del artista, en su obra interminable el tiempo, ese necio, no existe.