Casta Diva

"Deducir de 100 % impuestos el consumo cultural"

La crisis es un estado perpetuo en la economía de nuestro país, nacimos con ella y no sabemos lo que es un superávit. Los limitados presupuestos en cultura y educación son endémicos, así que ya deberían dar incentivos fiscales a la población para que el sector cultural generare mercado. La comunidad artística y cultural está muy acostumbrada a las subvenciones porque no hay mercado, ya es tiempo de que el Estado asuma que el arte y la cultura tienen que generar su propio mercado y que en lugar de crear clientelismo es más fructífero crear una economía de mercado alrededor del arte. En primer lugar en urgente no sólo la anulación de la ley Videgaray que estigmatiza la adquisición de arte, es prioritario que todo el consumo cultural sea 100% deducible de impuestos. Lo que Hacienda obtiene por este consumo es irrelevante y no le representa una ganancia real, en cambio si hace 100% deducible de impuestos la adquisición y patrocinio  de los bienes culturales se va a incentivar y fomentar  su consumo. El Estado no puede ni debe ser el patrocinador absoluto de las artes, es importante que participe la ciudadanía, que aprendan a consumir arte y cultura para que el gremio tenga una opción de vida independiente y digna. Si una persona compra un libro, un disco, un boleto para el cine o el teatro, patrocina un montaje y por supuesto, adquiere una obra de artes plásticas, entre muchas cosas, que ese gasto lo deduzca completo de sus impuestos. Esto fomentará el consumo, atacará de forma frontal a la piratería, hará que mucha gente se inscriba en Hacienda, motivará al patrocinio y generará capital. Es un misterio de qué viven en México las compañías de danza, los músicos de escuela, las compañías de teatro independiente, todo el mundo prendado de la beca, cifrando en eso la realización de un proyecto. Fomentando una economía de mercado cultural no será una misión imposible buscar patrocinios y que los mecenas aporten porque saben que eso lo van a deducir completo de impuestos. De esta forma si llegan recortes es más viable afrontarlos. El Estado debe seguir en su misión de apoyar a las artes y la cultura, es su obligación, pero hay que motivar a que la comunidad participe y que así tampoco consideren caro un boleto del teatro o una revista.  Muchos van a preferir comprar un abono de conciertos o libros que darle ese dinero a los sindicatos de maestros-golpeadores que invaden las plazas y vulneran la democracia para mantener sus abusivos privilegios, porque la realidad es que a eso se van los impuestos. La cultura y las artes crean comunidad, dan sentido de pertenencia, si integramos en esto a la población podrán ser amigos de los museos y comprar su membrecía como se hace en Estados Unidos y Europa, crear el hábito de ir al teatro, de comprar discos legales porque los pueden deducir. No tiene sentido subvencionar y recortar, este círculo vicioso no genera ganancias, genera dependencia, ya lo hemos visto hasta el día de hoy.