Como que se nos hace que…

Una diferencia básica entre la percepción y las mediciones es que, en general, éstas son claras y la percepción es brumosa.” Esto escribió en un ensayo de 1999 Lofti A. Zadeh*, hablaba de computación, de la diferencia entre computar con números y hacerlo con palabras, que son la herramienta principal de la percepción. Nuestro cerebro tiene una capacidad única para manipular percepciones dice Zadeh, “de distancia, medida, peso, color, velocidad, tiempo, dirección, fuerza, número, verdad, probabilidad, y otras características de objetos físicos y mentales. La manipulación de las percepciones desempeña un rol crucial en el proceso humano de reconocer, decidir y ejecutar.” Además, o quizá por eso, atender la percepción, la de los ciudadanos, por supuesto, es un asunto político central para un gobierno. Y una materia en la que esta centralidad se destaca es la seguridad pública, que nos digan que la tenemos no necesariamente está relacionado con que nos sintamos seguros.

     Los datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública, según nos informó Milenio Jalisco esta semana, nos dejaron saber que en el estado, de enero a junio, subieron los robos a negocios, bajaron los homicidios; hubo doce denuncias por privación de la libertad, 22 menos que en 2013, 600 asaltos violentos, 142 más que el año pasado, robaron más coches con violencia, de 806 pasamos a 863. En la misma nota, de Elda Arroyo, nos enteramos que el gobernador Aristóteles Sandoval, al presentar la Fuerza Única Regional, dijo que el robo de vehículos mermó 28 por ciento, también el secuestro, 65 por ciento, y el homicidio doloso 32 por ciento. Mientras que “la tasa de detenidos con consignación aumentó”. A la alza estuvieron, según él, el robo a casa habitación y el robo a negocio 15.3 por ciento. En la Encuesta de Percepción de Calidad de Vida 2013, del Observatorio Ciudadano Jalisco Cómo Vamos, aparece que 23 por ciento de los tapatíos reconocieron haber sufrido un delito durante ese año, de ellos, 12 por ciento lo denunció, 11 por ciento no. De ese 23 por ciento víctima de algún crimen, 45 por ciento afirmó haber padecido más de uno.

    Los anteriores son datos concretos, números que, por ejemplo, podría usar un viajero para calibrar cuán expuesto estaría a la violencia si decidiera viajar a Guadalajara. Quienes vivimos aquí además usamos otro tipo de saber, el que produce la percepción. Jalisco Cómo Vamos la mide: al preguntar a los habitantes de Guadalajara cuál es el principal problema de su localidad, 45 por ciento mencionó primero a la inseguridad, lo segundo fue la crisis económica y el empleo, con 14 por ciento. Por otro lado, apenas 7 por cineto se atrevieron a afirmar que vivir en esta ciudad es muy seguro, el resto se dividió en las categorías “algo seguro”, 45 por ciento, “algo inseguro”, 35 por ciento y “muy inseguro” 13 por ciento; en total, algún grado de inseguridad para 93 por ciento de los tapatíos.

    El discurso del gobernador, y de los responsables de la seguridad trata, con números, de modular la percepción que, como ya se dijo, está construida de una manera compleja, y en el caso de México pasa por un tamiz omnisciente: la desconfianza centenaria entre el gobierno y los gobernados, lo que nos diga el primero nace torcido, nos es más accesible la versión del vecino que nos dice: es la segunda vez que me roban, con lo que, acto seguido, tomamos nuestras propias medidas o al menos normamos nuestro criterio: sentirnos inseguros. De ahí nace que si los gobernantes, pensemos que de buena fe, argumentan la medida de su éxito en el combate a la inseguridad con el número de denuncias de delitos ha crecido, muchos ciudadanos, a partir del mismo dato, aseguren que esa merma se debe a que las fechorías han aumentado. ¿Quién tiene la razón? Ambos. Pero el gobierno olvida que la percepción también abona a la realidad y que está obligado a atender a esa realidad otra y a lo que percibimos sobre él, con su discurso y con su eficacia, de otro modo su función será mítica: la de Sísifo.  

 

*www.eecs.berkeley.edu/~zadeh/papers/1999-From%20Computing%20with%20Numbers%20to%20Computing%20with%20Words-IEEE.pdf

 

 

agustino20@gmail.com