“…los libros autores del daño”*

Don Quijote de la Mancha no necesita un exégeta más, tampoco un acomedido que añada loas huecas a una obra que ha acumulado pilas de ellas, y no precisa del voceo oportunista que convoque lectores nomás porque hoy conmemoramos 400 años de la muerte de su autor, Miguel de Cervantes. Lo que no sobra es mirar los efectos de un portento cultural como El Quijote; fijo en el imaginario y a un tiempo flexible, se rehace ante los ojos de cada leyente. Cuenta Borges que el novelista Pierre Menard escribió a un amigo, podemos especular que ese amigo era el sutil Borges: «Componer El Quijote a principios del siglo diecisiete era un empresa razonable, necesaria, acaso fatal; a principios del veinte es casi imposible. No en balde han transcurrido trescientos años, cargados de complejísimos hechos. Entre ellos, para mencionar uno solo: el mismo Quijote». Poco de lo elaborado por los hombres y las mujeres tan complejo como una buena novela, y ninguna complejidad así de encantadora, por su simpleza aparente. Don Quijote es evidencia del rasgo que llevó a nuestra especie a ser algo más que animales atentos a sus instintos para sobrevivir: el gusto por contar historias; congregados alrededor del fuego o cada individuo en solitario, somos capaces de fingirnos en una realidad otra: el señor Quijana es el lector que todos somos cuando entramos en conversación con la palabra escrita, Don Quijote es ése que cualquiera es cuando cierra un libro que lo movió profundamente.

Milan Kundera en El arte de la novela (Editorial Vuelta, México, 1990) ubicó al Quijote en el devenir de la aventura que para los humanos significa ir configurando su segunda naturaleza, la cultura: «para mí, el creador de la Edad Moderna no es solamente Descartes, sino también Cervantes", y explica: "Cuando Dios abandona lentamente el lugar desde donde había dirigido el universo y su orden de valores, separado el bien del mal y dado un sentido a cada cosa, Don Quijote salió de su casa y ya no estuvo en condiciones de reconocer el mundo. Éste, en ausencia del Juez supremo, apareció de pronto en una dudosa ambigüedad; la única Verdad divina se descompuso en cientos de verdades relativas que los hombres se repartieron. De este modo nació el mundo de la Edad Moderna y con él la novela, su imagen y su modelo.» El señor Quijana se aviene de un modo distinto con el mundo que lo espera fuera de su «librería», según nombra Cervantes el lugar de la casa en el que están los libros que desquiciaron al Hidalgo; no quiere enterarse de que los jayanes y los castillos que él columbra no existen para los demás, se empeña en mesurar las afueras de su hacienda a partir de lo leído: del entrecruzamiento de la realidad y la ficción brotan Don Quijote y Sancho Panza; los sentidos quedan en entredicho y Sancho duda, no porque en su mente convierta rebaños en ejércitos, sino porque columbra que si para regir en una ínsula es necesario no dar por sentado lo que su mirada se empecina en mostrarle, lo hará, ¿por qué renunciar a la esperanza de la riqueza por trivialidades como los saberes que heredó y que apenas le han servido para subsistir?

El maestro Fernando Vevia Romero escribió en Estudios sobre la obra de Cervantes (UdeG, Campus Universitario del Norte, 2001): «Sus aventuras son un desciframiento del mundo: un recorrido minucioso para demostrar que los libros dicen la verdad.» «Don Quijote esboza lo negativo del mundo renacentista, la escritura ha dejado de ser la prosa del mundo; las semejanzas y los signos han roto su viejo compromiso; las semejanzas engañan, llevan a las visiones y el delirio. Las cosas permanecen obstinadamente en su identidad irónica: no son más de lo que son. Las palabras vagan a la aventura.»

Con cuatro siglos de muerte encima, Cervantes es capaz de convocar a Borges, a Kundera y a Vevia alrededor de un tema suyo, y desde la pluralidad de realidades que es el mundo, con ellos cuatro también conversa un novelista de cuento: Pierre Menard, autor del Quijote.

* Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, primera parte, cap. VI. 

agustino20@gmail.com