GARGANTA PROFUNDA

Las incongruencias de Ivonne Ortega

A inicios del pasado mes de marzo, la secretaria general del CEN del PRI, Ivonne Ortega, estuvo en Puebla para presentar a los nuevos delegados del partido en el estado y la capital.

Durante una reunión con la militancia, Ortega aprovechó para fijar los retos del tricolor para este año y mencionó las elecciones extraordinarias para presidente municipal en Acajete y Cuapiaxtla de julio.

Pero eso no fue todo: también anunció que el PRI se preparaba para participar en las elecciones para renovar las presidencias de las juntas auxiliares; así quedó claro en diversas grabaciones de audio y video. "Ahí estaremos", dijo Ortega.

Su postura contrasta con la orden que ella misma dio hace unos días a la dirigencia estatal del partido para impugnar las convocatorias de las elecciones en juntas auxiliares de Puebla y otros municipios como Cuautlancingo, Cholula y Acatlán, donde por primera vez en la historia se permite la participación abierta de los partidos políticos.

Según su empleado en Puebla, Pablito Fernández del Campo, la intromisión de los partidos en los plebiscitos es "ilegal" y "anticonstitucional", por lo que, indignado, ha presentado media centena de juicios para la protección de los derechos político-electorales ante la cuarta sala regional con sede en el DF del TEPJF.

Famoso por su doble moral, Fernández habla de "congruencia" pero olvida, por conveniencia, que fue su propia jefa, la que avisó que su partido se entrometería en los procesos de las juntas auxiliares, como lo han hecho siempre todos los partidos en forma encubierta.

No se entiende el enojo de la yucateca ni de su escudero poblano. Sobre todo porque lo único que los Cabildos hicieron fue tomarles la palabra y autorizar la intervención de los partidos, para acabar de una vez por todas con la simulación. Y es que siempre se han involucrado, pero lo niegan. Ahora podrán hacerlo sin recurrir a argucias ridículas como presentar candidatos apoyados por planillas como "Círculo Verde" (PRI), "Triángulo Azul" (PAN) o "Cuadrado Amarillo" (PRD).

La postura de Ortega es patética, por decirlo amablemente. Y es que el asunto es tan claro y tan sencillo de entender que hasta el aliado del tricolor en 2013, el PVEM, lo ha dejado solo en su idea de impugnar la participación de los partidos en las juntas auxiliares. No hay un gramo de congruencia en el PRI.

Tampoco de honestidad. Y es que hay un verdadero trasfondo en las impugnaciones presentadas ante el TEPJF. Tanto Ortega como Pablito no quieren aceptar que, oootra vez, el morenovallismo les comió el mandado. Porque no sólo les tomó la palabra, sino que en un descuido ya les ganó media elección, colando en las convocatorias la posibilidad de que los partidos, como el año pasado, puedan presentar candidaturas comunes en las juntas auxiliares en disputa.