GARGANTA PROFUNDA

Traición y complot en San Andrés Cholula 

Un fantasma deambula en la presidencia municipal de San Andrés Cholula. Es una aparición que usa trajes sastre, de profundos fervores religiosos y aún más grandes rencores contra todo lo que huela o se parezca al gobernador Rafael Moreno Valle. Este fantasma que se proyecta en una sombra con forma de Y, con un madero atravesado, tiene nombre: Ana Teresa Aranda Orozco.
Y es que justo en los momentos más cruciales para la definición del proyecto 2018 del gobernador Moreno Valle y en el cual la definición de la dirigencia nacional es clave, Aranda Orozco encontró en uno de los militantes de El Yunque la opción para penetrar en el ayuntamiento de San Andrés y utilizar, en la medida de lo posible, la estructura y recursos de este municipio para apuntalar la campaña de Juan Manuel Oliva.
Este militante que transformará al ayuntamiento de San Andrés en la plataforma de Oliva -o en su caso Josefina- es nada más y nada menos que el empresario Víctor Manuel Pinzón González.
Durante la visita de Oliva a San Andrés Cholula, el 8 de febrero pasado, Ana Teresa Aranda fue una de las operadoras del encuentro con panistas. Detrás de ella, en una de las fotos que el propio Oliva subió a su cuenta de Twitter, aparece Pinzón González.
Aranda Orozco decidió utilizar San Andrés como lugar para recibir a Oliva por el apoyo que prometió Pinzón González le daría desde este ayuntamiento.
La prueba contundente del ofrecimiento que le dio el constructor a Aranda y en general a la estructura de Oliva llegó el pasado sábado 15 de febrero, cuando el alcalde Leoncio Paisano tomó protesta al cargo.
Hacia el final del informe, justo cuando Gustavo Madero y el gobernador Rafael Moreno Valle ya se retiraban, apareció Ana Teresa Aranda.
Con presteza se acercó hasta el nuevo alcalde acompañada por la regidora yunquista María Dolores Gabiño Salazar.
Así, Aranda Orozco, la operadora de Oliva en Puebla, la madre política de Eduardo Rivera, la enemiga número uno del morenovallismo, la nueva aliada de Fernando Manzanilla, llegó invitada por Pinzón a la toma de protesta del edil Paisano.
No es la primera ocasión que Paisano entra al juego de los enemigos de Moreno Valle y ahora de Madero. De hecho, en el tercer y último informe de Eduardo Rivera Pérez, el multicitado Paisano se dio el lujo de posar con Josefina Vázquez Mota y el nexo en aquella ocasión fue el propio constructor.
Para concluir el cuadro, entre los invitados a la toma de protesta de Paisano, estaba la versátil Augusta Díaz de Rivera, operadora de Vázquez Mota y quien al parecer trabajará en unión con Oliva.
Las preguntas son obvias:
¿Es el alcalde Leoncio (“Leo” para los cuates) Paisano el que ha decidido disponer de la estructura política y gubernamental de su municipio a favor de Oliva o Vázquez Mota, es decir, El Yunque?
¿O es el empresario Pinzón González el que se ha propuesto poner la Y de la organización a la estructura de San Andrés Cholula?
¿No resultó sumamente irónico que los operadores contrarios a Gustavo Madero compartieran el mismo auditorio en la toma de protesta de Paisano?
¿Por qué no aplaudieron ni Augusta ni Pinzón ni Dolores Gabiño cuando en aquel acto solemne fue presentado Madero?
¿Con quién jugará San Andrés?
¿Qué tan paisano es Paisano y qué tan dispuesto está a jugarle las contras a Moreno Valle en esta, la madre de todas las guerras panistas?
Son preguntas, que conste.