Técnica mixta

'La Sombra del fantasma'

Hacer fotografía en esta época es enfrentarse a los artistas del celular, los reporteros de la Sociedad de la transparencia, que obnubilados por la estética fugaz del gesto es probable que no profundicen en los alcances y orígenes de la fotografía en el surgimiento de la etapa tecnológica que se presenta en nuestros días.

Tal vez por ello La sombra del fantasma, el más reciente trabajo fotográfico de Cecilia Hurtado, se presente también como un recordatorio de que  la fotografía es una de las Bellas Artes, en la que  a la exploración técnica para salir de los habituales soportes se une una exhaustiva investigación iconográfica realizada en diferentes archivos para trabajar un hilo conductor: Imagen y Memoria.

La exposición está organizada  en diferentes pasajes: Memoria de la guerra, que a su vez incluye dos apartados  SZONDI NATURAL y “Estado íntimo”; un segundo pasaje El otro multiplicado; el último es El tiempo del deseo, El Tiempo del fantasma, El tiempo del simulacro. En todas las piezas se aprecia que la fotógrafa juega con los soportes, la luz, las sustancias químicas y las técnicas históricas de la fotografía como el colodión y el ambrotipo, para conseguir imágenes que van más allá de la fotografía y sus géneros tradicionales  y explorar en un campo estético que solo se consigue con el cabal conocimiento de sus medio; es también un proceso en el que se observa la investigación para inmiscuir al espectador en la exposición. Es un camino que la autora ha previsto, se empieza con la apropiación del test SZONDI, un intento por encontrar en la fotografía explicaciones científicas del comportamiento humano,  y las fotografías procedentes del archivo policiaco de Sidney son la materia prima con la que se crean nuevos signos, que juegan con la  materia y el significado original, las fotos de enfermos psiquiátrico o escenas del crimen se convierten en imágenes que provocan la inventiva de testigo ocular.

En “La identidad del otro”, las partes de la escultura del ángel que corona la columna de la Independencia, el ícono de más reciente cuño de la capital de la República, es sometido a diversos procedimientos cromáticos para crear imágenes de una belleza perturbadora como puede ser un ángel que se incendia.

El otro multiplicado, es la re significación de las colecciones fotográficas familiares; con imágenes que ha ido coleccionando y el juego con sustancias químicas  obtiene  como resultado imágenes que  de acuerdo con Irving Domínguez, curador de la exposición; “pone énfasis en la naturaleza de las imágenes fotográficas, entendida más allá de la preservación de recuerdos, sino cual dispositivos de multiplicación de representaciones, es decir, circuitos prácticamente inagotables establecidos a partir de imágenes que reproducen convenciones difíciles de carcomer”.

Después de todo este bagaje técnico y estético de  que nos proveído la artista, llegamos al Tiempo del deseo, en el que espectador descubre las imágenes por medio de un aspersor de agua que una vez aplicado permite remover la capa de papel blanco con que ha sido cubierta.

La sombra del fantasma es una muestra de que más allá del Instagram la fotografía se re- inventa como  una de las artes visuales, Cecilia Hurtado nos ha revelado la imprimatura que sella las relaciones entre fotografía, memoria, signo y arte. Sin duda que el catálogo será un testimonio de los alcances de la fotografía artística contemporánea.