Técnica mixta

Pintura Contemporánea de Jalisco

Una pintura es un poema

y nada más. José Clemente Orozco.

 

Con el objetivo de difundir  la producción pictórica que se realiza actualmente  en Jalisco se organiza esta primera muestra: Pintura contemporánea de Jalisco, curada por los mismos artistas, cada uno de los invitados ha enviado las obras de su autoría que consideró representativas o recientes.

La selección  que se presenta en Palacio de gobierno, incluye pintores que se caracterizan por su trayectoria avalada por un amplio dominio de la técnica, una privilegiada imaginación y especialmente  pasión por el acto creativo.

En la obra de Alejandro Colunga, José Fors, Toni Guerra, Daniel Kent, Enrique Magaña, Luis Valsoto y Benito Zamora, se aprecian características de la pintura producida en Jalisco durante la última centuria, tradición y vanguardia; la primera centrada en cuidadoso dibujo y estudiada  composición y la segunda en la experimentación con el color y la forma.

Alejandro Colunga crea una atmósfera festiva y de terror para ubicar niños terribles, diablos en patineta, magos y saltimbanquis reunidos en un pandemónium, dos piezas de su periodo inicial y tres más recientes nos permiten  comprobar su fidelidad temática y cromática. Luis Valsoto explora lo cotidiano como una forma de poesía, en Homenaje a lo doméstico,  el gato convive conviven con  tanques de gas en el patio; por el uso de colores y formas nos recuerdan la pintura popular del siglo XIX, utilizada  aquí para comunicarnos de manera sencilla que la poesía y el Arte están en nuestro entorno inmediato y no son mundos lejanos, lo erótico, lo sensible el dolor manifiesto en Las mujeres del desierto, configuran con buen dibujo y colores suplementarios un universo apacible.

Toni Guerra y Enrique Magaña comparten una formación académica que los llevó por rutas antagónicas en su praxis artística; Magaña, más apegado a la Academia presenta pintura de desnudos ejemplo clásico de dominio del disegno del cuadro.

Toni por su parte en la mayoría de las veces renuncia a la figura para sustentarse en el color y la forma como tareas del artista, la emoción y el gesto son  elementos que no obstante romper con la figura la reclama por formas diversas.

Las pinturas de Benito Zamora y Daniel Kent se presentan como las páginas de un libro de alquimistas. Zamora es obsesivo con la línea hasta encontrar los fractales, las personas y los objetos tienen dimensiones solo visibles para el artista sus pinturas más recientes hacen un entramado orgánico que integra personaje y paisaje  el color es un laboratorio de tintas y el dibujo la base del ordenado laberinto.

Para Daniel Kent la pintura es un saber tradicional al servicio de otras dimensiones; sus personajes tienden un delgado velo entre el esoterismo y la fantasía;  retoma los preceptos de la escuela veneciana para configurar  con un dibujo preciso.

José Fors hizo oficio de dibujante y en  el grafito basó su obra pictórica, plena de significados expresionistas captados hasta el último detalle en sus personajes; sería difícil darle un nombre a la expresión tan personal de utilizar el dibujo renacentista, para acentuar los estados psíquicos de sus personajes.

Con esta selección el público podrá acercarse al universo creativo y personal de siete pintores comprometidos con su praxis artística; en sus cuadros va a encontrar  personajes dibujados según su imaginario o universos creados por el color y las tareas del artista;  además de  comprobar que la pintura en Guadalajara  se mantiene como ejercicio vital de la mayoría de los artistas.