Técnica mixta

Paisajes en el Museo

Una serie de paisajes que forman parte de la colección pictórica del Museo Regional de Guadalajara, son una buena oportunidad para acercarnos a la técnica y expresión de este tradicional género tan arraigado en el gusto popular manifiesto en los cromos que decoran las salas de muchas familias que además del santo o Virgen tuvieron el deseo de llevarse un pedazo de naturaleza a su casa, de ahí que no haya algo más amable en las exposiciones de pintura que una de paisaje.

Si algo hay que apreciar en la selección es el tino para seleccionar obras pequeñas que encierran gran enseñanza, en especial me refiero a la serie de Joaquín Clausell (1866-1935).. cuyas dimensiones no rebasan los veinte centímetros, no obstante son suficientes para mostrarnos el extenso laboratorio de experimentación plástica que constituyó para el Clausell el ejercicio pictórico, el trabajo con colores y texturas para captar desde una procesión religiosa a un paisaje marino.

Otra cualidad es mostrar una intención de búsqueda experimental en obras  de pintores reconocidos como Roberto Montenegro y Gerardo Murillo el Dr. Atl, del primero se puede ver  “Nocturno”  pintura de atmosfera misteriosa y arriesgado uso del color, no hay figuras definidas, el pintor trato de captar la luz nocturna significada por una fogata, sin retórica y con apuesta por el manejo del color Montenegro adelanta la pintura moderna de México.

Hay dos cuadros del Dr. Atl realizados en la década de los años cincuenta, que representan ruptura y renovación para la plástica mexicana, se trata de  Ventanas de Manzanillo, Amanecer en la Montaña y El rayo sobre la ola, en los tres se aprecia su experimentación con resinas hasta llegar a la fusión de gis y pigmento para conseguir los Atlcolors;  en “el rayo sobre la ola” hay que apreciar su estudio óptico para simular una descomposición del color en pequeños haces de luz teniendo como fondo paisajes geométricos.

Siguiendo con el tema del Impresionismo en México están los cuadros de Luis de la Torre, pintor alumno del brasileño FelixBernaderlli, de quien tomó el consejo de salir a pintar al campo, enseñanza sutilmente plasmada en su Paisaje de Ocotlán.

Del poco conocido José Luis Figueroa, se  muestran pinturas que dan cuenta de la vocación vanguardista de los artistas del Centro Bohemio, el manejo directo de la pintura sin uso de pinceles, un gusto por colores cálidos y suplementarios, presente en sus Limoneros de santa Paula y en su Esquina de barrio.

De igual interés son aquellas pinturas que se presentan como el testimonio de un suceso o de un paisaje perdido, en el primer caso se presenta un especie de voto de agradecimiento a San Miguel Arcángel por haberlos librado de un ataque de lo revolucionarios en octubre de 1912. Un espléndido paisaje de la Ciudad de Encarnación de Díaz realizado en 1882 por el pintor viajero LeónTrousset y la Antigua calle Juárez pintado en 1942  son el testimonio de lo perdido en aras del progreso.

La selección es solo una parte de la colección pictórica que resguarda el Museo Regional y que para lograr un acercamiento del público que redunde en aprendizaje  se requiere, además de una exhibición frecuente, de un montaje museográfico que destaque sus cualidades.