Técnica mixta

Paisaje Británico en México

Uno de los géneros pictóricos que más han ayudado a popularizar la idea de la pintura es el paisaje, miles de artistas ofertan en lugares turísticos sus paisajes del lugar y muchos museos los ostentan como su colección principal, lo que dificulta su apreciación más justa.

Desdeñado por siglos como un género menor, el paisaje ha sido para muchos artistas su campo de experimentación con la materia plástica, de Turner a los impresionistas el pincel  traza un campo visual inesperado y en muchos casos lejano de la realidad en el que color y ritmo son esenciales.

Landscapes of theMind, Paisajismo Británico, selección de la galería Tate de Londres, nos propone una lectura de este  género pictórico desde 1690 al 2007; de William Turner a David  Hockney, cada obra es un estudio minucioso de formas, colores y especialmente pinceladas. Hay que tener tiempo suficiente para contemplar “Venecia, la fiesta del agua” y “Caída de una avalancha en los grisones”, de William Turner  (1775- 1851) y encontrar origen de formas de expresar la pintura que van del impresionismo al abstraccionismo norteamericano; la propuesta en “La fiesta del agua” es el gesto como diferencia cromática de una suave depuración de la luz intensa del blanco hasta conseguir  pinceladas de tonos rosas, azules, amarillos; producto de la amorosa entrega del artista a su materia, que provoca estar ante  la síntesis visual y emotiva del artista; otro ejercicio similar se presenta en “Avalancha…”, aquí es el contraste, el pulimento viene del negro y el laboratorio está en los peligrosos grises.

Además de estos hallazgos podemos hurgar en la vida cotidiana de la campiña británica reflejada en artistas de finales del siglo XVII Y XVIII, algunos con la fama universal   de Turner, como es  Thomas Gainsborough  (1727-1788),  y el resto poseedores de una excelente factura y no ausentes de gestos de experimentación en sus obras.

Otra obra maestra de la exposición la integran 50 lienzos  realizados por David Hockney que conforman una pieza mural, cuyo sugerente título es   Grandes árboles cerca de Water o pintura sobre los motivos para la nueva era post- fotográfica. Con trazo sencillo y firme y un  magistral uso de colores elementales, Hockney reta al realismo con este paisaje  de árboles que irradian a la naturaleza.

Una importante lección de historia del Arte para artistas y público ágrafo en arte, el color es el protagonista principal en las pinturas, acuarelas y gouaches y el dibujo también ensaya con  líneas y formas en una secuencia que va del realismo de finales del siglo XVII, al romanticismo y hasta el arte abstracto y las posmodernidades recientes. Son 111 obras  de 80 artistas, corpus suficiente para aprovechar esta disfrutable lección de historia del Arte.

Como complemento se presenta una exposición integrada con obras de José María Velasco y sus contemporáneos con el nombre de Territorio ideal. José Maria Velasco, Perspectivas de una época;  además de estampas que dan cuenta de cómo el paisaje se colocó como género pictórico de primer orden en México,  a partir de las enseñanzas de Eugenio Landesio, dejando su huella en la realización de cromolitografías y grabados que identificaran al paisaje nacional y su gente como lo testimonia, la obra de Antonio García Cubas.

La curaduría del Museo Nacional, nos ofrece además de las ya conocidas vistas del Valle de México, esplendidas y ricas en enseñanzas pictóricas y detalles, obras poco conocidas de Velasco como Lumen en coello (luz en el cielo) que bien puede ser vista como el ensayo personal del artista al ofrecernos variaciones sobre la bóveda azul celeste que envuelve a una parvada de corderos al atardecer; en este conjunto también hay obras de Landesio, Luis Coto, José Jiménez y otros contemporáneos del artista mexiquense, que muestran las enseñanzas del Landesio y la carta de naturalización del paisaje en México.

Las exposiciones “Paisajismo Británico” y Territorio Ideal”  están en el Museo Nacional de Arte de la Ciudad de México hasta el 30 de junio.