Técnica mixta

Imágenes de la seda. Serigrafía

Resulta paradójico que en un país de analfabetas funcionales en donde se lee poco, la mayoría de la publicidad que hacen empresarios, grandes y pequeños es impresa sean  volantes o cuadernillos de ofertas; esto habla de que las artes gráficas gozan de buena salud en México y no han sido mermadas por la comunicación tecnológica; al menos así se demuestra  en los  barrios que se dedican a esta empresa, en muchas ciudades mexicanas. En  Guadalajara se ubican en el de las “nueve esquinas” y se extiende hasta  Mexicaltzingo, en donde se encuentra instalados talleres de impresión que van desde los procedimientos primitivos de la serigrafía a las impresiones digitales.

Desde el establecimiento de la primera imprenta en Guadalajara el año de 1793, las artes gráficas han tenido participación importante en la vida cultural de la ciudad ya en el siglo XIX la imprenta de Dionisio  Rodríguez realizó la colosal empresa del calendario del mismo nombre, a más de imprimir numerosa folletería de temática diversa entre los que destacan una versión de “Palinuro de México”.

La serigrafía es una técnica de impresión de origen chino que no requiere prensa, la tinta se hace filtrar por una pieza de seda mediante la presión de una paleta de goma sobre una hoja de papel o tela. El reto en la serigrafía, del griego Xeros, seda, es cuidar la exactitud de los registros de los diferentes colores que no tienen que mostrar bordes ni empalmes que lo alteren, todas ofrecen dificultades desde la combinación de dos hasta la de veinticinco tintas.

Utilizada inicialmente en textiles, a mediados del siglo XX fue retomada como técnica de expresión artística, Andy Warhol contribuyó con sus famosas series de marcas comerciales o estrellas de Hollywood, de la sopa Campbell a Liz Taylor. Considerado como una forma económica de hacerse de una obra de Arte, fue en los años sesentas que se presentó anunciando la  irrupción de las artes mecánicas; sin duda el fenómeno más significativo la repetición ad infinitun del Comandante Che Guevara. En Guadalajara  se debe a Grafica Bordes, taller impulsado por Pilar Bordes quien por igual en sus primeros años, (1984) producía grabado o serigrafía; esta última considerada dentro de las nuevas tendencias en la gràfica; de  los años ochenta también datan trabajos en serigrafía de Javier Campos Cabello, Martha  Pacheco, Salvador Rodríguez, Luis Valsoto, Miguel Ángel López Medina, Humberto Ortiz, Penélope Downes, Javier Arévalo  entre otros, en donde ya se enfrentaban al reto de experimentar con colores, líneas, texturas, espacio como fue el caso de las series creadas por Campos Cabello y Downes.

Por estos días en el Museo del periodismos y las Artes Gráficas, se expone en su sala principal una muestra de trabajos realizados a lo largo de veinticinco años en el taller Axolotl por pintores reconocidos por su maestría cromática, figuración y color; todo un reto trasladar a la seda los brillantes  paisajes ingrávidos  de Miguel Ángel López Medina o el acertado uso de colores suplementarios en los temas oníricos de Gabriel Mariscal y Luis Valsoto. A estos nombres ya reconocidos  se agregan los de Eduardo Mejorada y Juan Carlos Macías, que también experimentan con el traslado de su lenguaje pictórico a la seda. Un recorrido que otorga  a la serigrafía su lugar en las Artes graficas..