Técnica mixta

David Hockney. Palabras y pinturas

Entre las medianas propuestas de arte contemporáneo que monopolizan los espacios oficiales como el MAZ (el virote mojado es el testimonio del suceso y la escoba como protagonista del discurso ausente) aunado a la fridomanía latente entre el culto público; la exposición de David Hockney en el MUSA nos devuelve la certeza del arte y la belleza que significa así como sus puentes a la imaginación.

Hockney, originario como Leonora Carrington de Yorkshire, Inglaterra, es uno de los pintores ingleses más importantes del siglo XX; de manera que tener acceso a su trabajo como grabador para obras literarias debe ser aprovechado por ágrafos y diletantes y ser vistos como ejemplo de esa vinculación siempre presente entre palabra e imagen, una corporizada por signos y la otra por símbolos.

En estas cuatro carpetas realizadas entre 1961 y 1977, el pintor utilizó temas de William Hogarth, la poesía de Cavafis, cuentos de los hermanos Grimm y textos del poeta Wallace Stefen; de manera que su variedad le permite a Hockney explorar desde las posibilidades de expresión erótica de la línea, la fantasía, el humor y el deseo.

En A Rake'sprogress (El progreso del libertino), cuenta la historia de sus experiencias en Nueva York, basado en un cuento moral acerca de una vida desperdiciada relatado en 8 grabados publicados en 1735; Hockney los extendió a 16 y se inspiró en sus correrías neoyorquinas; la línea contiene su visión satírica de su primera visita a los Estados Unidos. Después de visitar Egipto y conocer la casa de Cavafis en Alejandría, realizó más de cuarenta dibujos que se vieron concretados más tarde en las Ilustraciones para catorce poemas de C.P. Cavafis; ilustraciones de una sola línea que trasmiten una atmósfera de sensualidad inherente a la poesía, de nuevo Hockney recurrió a sus experiencias y las ilustraciones dibujan escenas de sus amigos íntimos en Londres.

Trabajar con los cuentos de los hermanos Grimm le permitió a Hockney explorar en su imaginación, como en el resto de la serie trabajo el dibujo directamente sobre la placa de cobre lo que dio, por la complejidad de los temas echó mano de técnicas tradicionales de grabado como la aguatinta para conseguir áreas de tonos negros densos, toda una lección de dibujo narrativo.

Entre 1973 y 1975, Hockney pasó la mayor parte del tiempo en París trabajando en el Atelier de los hermanos Crommelynck, en donde aprendió nuevas técnicas de grabado y a trabajar colores en una sola placa, el resultado fue El hombre de la guitarra azul basados en el poema del mismo nombre del poeta Wallace Stevens (1879-1955), escrito en 1936 el poema a su vez está inspirado en un cuadro de Picasso, Viejo con guitarra, el poema aborda la compleja relación entre el arte y la vida, entre la imaginación y la interpretación de la realidad, estos grabados de acuerdo con Richard Riley, le dieron la oportunidad a Hockney de liberarse de cualquier noción de rigidez estilística. "Están llenos e referencias a Picasso, y tanto en la amplia gama de imágenes y estilos, como en el virtuosismo técnico empleado por Hockney, las estampas rinden homenaje al maestro español.

La palabra traducida en imágenes a partir de las experiencias, la imaginación y el talento del artista que domina y recreas sus técnicas de representación, sin duda una experiencia estética perdurable.