Técnica mixta

En Ciencia y en Virtud: El Seminario de Guadalajara

El seminario de Guadalajara abrió sus puertas a los alumnos el 23 de diciembre de 1699 y fue pesto bajo la advocación del Señor San José; hasta la fundación de la Universidad en 1792 fue la única institución de educación superior en el occidente de México, durante el siglo XIX también fue la escuela de muchos sacerdotes y letrados  que participaron en la construcción de la nueva nación. De manera que fue la semilla para los establecimientos de educación superior que surgieron en Guadalajara, como el Colegio de San Juan, el Instituto de Ciencias, la Universidad de Guadalajara, entre otros. Valentín Gómez Farías, vicepresidente de la República; Prisciliano Sánchez, primer gobernador del Estado; el educador  Manuel López Cotilla;  el arquitecto Manuel Gómez Ibarra, constructor de las torres de catedral y la cúpula del Hospicio Cabañas; Los políticos Joaquín Angulo, Jesús López Portillo; el científico Lázaro Pérez, son tan solo algunos nombres de personajes del estado que pasaron por sus aulas. Con motivo del 150 aniversario de la creación de la Arquidiócesis de Guadalajara, se presenta en el Museo Regional, la exposición “En Ciencia y en virtud: El seminario conciliar de Guadalajara”. Está integrada por objetos artísticos de diversa índole, tales como pinturas, libros, porcelanas, esculturas y medallas que dan cuenta de la vida cotidiana en  este recinto. Sin duda lo mejor y más propositivo del conjunto son los retratos que piezas ejemplares que ilustran  un vasto periodo del genero de los siglos   XVIII al XX; el retrato, han  escrito Galienne y Pierre Francastel “es un conjunto de signos donde cada uno, sea este el pintor o el espectador, reconstruye a su gusto la imagen de una persona determinada”.  Los retratos de obispos, rectores y egresados distinguidos, nos permiten acercarnos a la evolución de este género en la región. Desde Diego de Cuentas, pintor del siglo XVIII, autor del la primer episcopologio (galería de retratos de obispos) en se observan las características del retrato barroco; Manuel Montes la transición al Neoclásico; Felipe castro hasta llegar al realismo de Mariano Nieto o José Vizcarra. Las guerras civiles del siglo XIX provocaron expolios y fugas de las colecciones artísticas que dispersaron los bienes de la iglesia, por lo que es una magnífica oportunidad  para conocer esta serie de retratos que pertenecen a la colección del Museo Regional y del propio Seminario y que seguramente pasaran muchos años para volverlas a ver reunidas. No menos interesante es apreciar objetos para la vida diaria como son escudillas y platos procedentes tanto de Tonalá como de Puebla y que nos acercan también a un modo de vida ya lejano. Los libros, las invitaciones a exámenes o los impresos de las disertaciones redactadas para los mismos son el testimonio del estudio y sus temas de interés. Al margen de las ideologías y creencias la exposición es un recorrido por la historia cultural y material de la ciudad y también un reconocimiento al papel que la iglesia ha tenido en la difusión del Arte, la cultura y el conocimiento en México.