Técnica mixta

El Che Guevara en el Cabañas

El arte y la política es un binomio complejo en esencia, por una parte el arte al servicio de la propaganda hace que  el mensaje político supere la propuesta artística y la  otra posibilidad o intención radica  en el lenguaje artístico que supera al mensaje político y se convierte en propuesta estética. Esta es una discusión que ampliamente podemos advertir en La protesta: Arte y política en Argentina,  exposición que se presenta en el Instituto Cultural Cabañas, curada por las reconocidas historiadoras Laura Malosetti Costa y Silvia Dolinko;  integrada por obra artística en diversos soportes como son la pintura, el grabado, la fotografía, arte objeto y escultura además de revistas y publicaciones de la época, recorre cien años de esta difícil asociación entre Arte y política. La muestra privilegia la fuerza de un lenguaje artístico que testimonia y denuncia circunstancias y sucesos difíciles para el pueblo argentino; desde la Revolución obrera de 1890 a las atrocidades de las dictaduras de los años setentas y ochentas del siglo XX; selección que   en palabras de sus curadoras, nos propone: “un recorrido histórico a través de emprendimientos y producciones clave del arte político en Argentina vinculadas a las primeras reivindicaciones obreras, la propaganda antifascista entre los años 30 y 40 del siglo XX, el espíritu revolucionario de los años 60 y 70, la resistencia a la dictadura, la denuncia del genocidio y la lucha por los derechos humanos en los años ochenta y noventa, y finalmente la creatividad puesta al servicio de la sobrevivencia y reinvención de la vida cotidiana tras la espectacular crìsi económica del año 2001.”

El arte comprometido políticamente se sirve del lenguaje de la ironía para escapar de la asimilación de una crítica ideológica suavizada por el mercado artístico, tiene un ingrediente socializante con una intención de toma de conciencia, como lo demostró un grupo de artistas que para solidarizarse con la causa de las madres de plaza de mayo, se dedicaron a pintar siluetas que recordaran a los más de treinta mil desaparecidos por las dictaduras.

Se destaca la presencia  de importantes artistas argentinos del siglo XX como son Antonio Berni, León Ferrari, Carlos Alonso y Juan Carlos romero escasamente difundidos en México (sólo Ferrari ha tenido amplia exposición en años recientes en el Museo carrillo Gil de la Cd. De México) y menos en Guadalajara, por lo que resulta muy interesante encontrarnos a cada uno de ellos representados con un buen número de piezas.

Cada tramo nos deja enseñanzas artísticas de magistral belleza, los grabados de los años veintes y treintas; los enormes oleos de Berni de los años cincuenta; la lección de anatomía de Carlos Alonso en homenaje al Che Guevara y en clara alusión a Rembrandt. Hay que detenerse en la primera sala para reflexionar los alcances del icono creado a partir   del guerrillero Ernesto Che Guevara, al margen de filias y fobias,  el ícono americano  más difundido  del siglo XX.

Después absorber las lecciones de Arte que nos propone Antonio Berni en “Los emigrantes” (1956) o “Grupo de gente con paloma” (1951) en clara alusión a maestros del Romanticismo francés; apreciar y hacer conexiones entre las imágenes de Rembrandt,  Francis Bacon y Carlos Alonso en su serie “carne de primera” con la pintura local de los ochentas y noventas. El collage y la experimentación con la neográfica  del propio Berni y León Ferrari.

Con todo y la apretujada museografía, es una de las mejores exposiciones que se vieron en el año 2004 en Guanatosvalley, lo demás como dice reconocida museógrafa “puro garrero”. Una oportunidad inmejorable para acercarnos a escuelas y técnicas artísticas desarrolladas en el siglo XX.