Columna invitada

Empresa Comunitaria-Ejidal de Energía

El siglo pasado muchos bosques y selvas del país fueron concesionados a empresas madereras o papeleras sin consultar a las comunidades o ejidos dueños de la tierra donde estaban esos recursos. Era impensable, para algunos, que las comunidades y ejidos fueran capaces de darles un buen manejo, por lo que prácticamente se regalaron negocios a empresas para explotar los bosques. Las comunidades observaron cómo los recursos de sus territorios eran saqueados dejando muy pocos beneficios a sus comunidades y familias en comparación con las utilidades corporativas. También fueron testigos de cómo en muchos casos los bosques fueron arrasados y de cómo la contaminación de las industrias papeleras envenenaba los ríos y el aire a sus alrededores. Entonces algunas comunidades se organizaron y fueron capaces de retomar el control de sus bosques. Un caso sobresaliente es el de las comunidades que ahora conforman la Unión de Comunidades Productoras Forestales Zapotecas-Chinantecas de la Sierra de Juárez del Estado de Oaxaca (UZACHI). En 1983 las comunidades evitaron que la empresa Fábricas de Papel Tuxtepec continuara aprovechando sus bosques. Ahora, cerca de veinticinco años después la UZACHI es orgullo nacional y presume que a diferencia de otras partes del país la deforestación se ha controlado. Bajo la figura de gobierno local comunitario por usos y costumbres, las actividades de manejo forestal son transparentes y existe una real rendición de cuentas que ha dado frutos. Las cuatro comunidades de la UZACHI que agrupan a cerca de 10,000 habitantes, cuentan con planes de manejo forestal y empresas comunitarias de aprovechamiento que han permitido la capitalización a nivel local (aserraderos y carpinterías); la madera es producida responsablemente y está certificada a nivel internacional por el Forest Stewardship Council. Este manejo exitoso, a su vez, ha dado recursos suficientes para la creación de empresas de ecoturismo, de potabilización y embotellado de agua, restaurantes, producción de grava para construcción, unidades de manejo ambiental… todas son empresas comunitarias que fortalecen la economía local. Además las utilidades obtenidas contribuyen al desarrollo local al financiar la operación de escuelas de música, la organización de las fiestas del pueblo, la compra de medicinas, la renovación de escuelas y centros de salud, e incluso la renovación del palacio municipal. Muchas de las empresas forestales comunitarias en el país son fruto de uno de los programas estrella de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) durante la década pasada: el Programa de Desarrollo Forestal Comunitario (PROCYMAF) apoyado por el Banco Mundial, el cual permitió financiar el equipamiento y capitalizar la operación de empresas forestales comunitarias. Estas experiencias muestran que si se dan los recursos necesarios y se crean las capacidades de organización, las comunidades y ejidos pueden hacer un manejo sustentable de su territorio, pues son ellos los primeros interesados en mantener la salud de sus recursos y evitar la contaminación ambiental. Todo esto viene a cuento porque la reforma energética promueve que sean principalmente empresas extranjeras y no los actuales propietarios y dueños del territorio quienes aprovechen recursos como el gas y petróleo; además de la plata, oro y otros minerales. Esta postura replica la de las concesiones forestales del siglo pasado, no creemos que los miembros de las comunidades y ejidos puedan, ni merezcan administrar estos recursos. Si ellos no los han aprovechado hasta ahora es esencialmente por falta de organización, capital y tecnología, ¿Por qué en lugar de malbaratar nuestro patrimonio, no facilitamos que los ejidos y comunidades se organicen y accedan al financiamiento y tecnología para manejar estos recursos… más aún, por qué no les pagamos por la energía renovable que puedan generar en sus territorios por medio de la biomasa, el sol, agua y viento?

Es investigador postdoctoral del Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental de la UNAM. http://arbalto.blogspot.mx/