Columna invitada

Des-carbonizando nuestras inversiones financieras

“No es correcto hacer negocio

mientras si se arruina el clima del

planeta”, Fossil Free Movement.

Hace una semanas hablaba de la tesis de CarbonTracker, de cómo una de las próximas crisis financieras es la de las empresas petroleras debido a que son valuadas financieramente bajo el supuesto de que podrán extraer y vender a totalidad de sus reservas de combustibles fósiles (petróleo, gas carbón mineral); sabemos que si queremos realmente mitigar el cambio climático esto no es posible. El 6 de marzo, la BBC también publicó un artículo sobre este tema.

En este contexto, el de la burbuja de los combustibles fósiles, serán los últimos inversionistas que lleguen a este sector los que perderán, pues esperando obtener jugosas utilidades de pronto verán cómo se comenzarán a imponer límites a la extracción y venta de combustibles fósiles, lo que reducirá las expectativas de crecimiento en su sector y los dividendos de dichas empresas. En otras palabras la burbuja explotará. Pero ¿Quiénes son esos inversionistas? Puede ser que usted y yo, sin saberlo, seamos esos inversionistas que perderán. ¿Sabemos en cuáles empresas y proyectos se invierte el dinero de nuestra AFORE, o el que ponemos en los fondos de inversión que nos ofrecen los bancos? ¿Qué tan responsables somos como inversionistas? La iniciativa Fossil Free ofrece un ejemplo de cómo democratizar e incluir criterios ambientales para la toma de decisiones financieras.

La iniciativa Fossil Free inició en EEUU entre estudiantes universitarios preocupados por saber a dónde iba a parar el dinero de sus colegiaturas y que nutre los fondos o fideicomisos de las universidades donde estudian. La pregunta que se hicieron es: ¿En qué tipo de proyectos invertían sus recursos financieros las universidades? Así, en muchas ocasiones los estudiantes se dieron cuenta que indirectamente ellos financiaron proyectos de grandes empresas petroleras que contribuyen al cambio climático. El movimiento surgió con una premisa básica, los estudiantes piden, exigen, que las juntas de gobierno de las universidades dejen de apoyar proyectos que contribuyen al cambio climático. El lema es sencillo: si una actividad perjudica el medio ambiente, no debe ser negocio.

El movimiento que se ha extendido a varias universidades por todo el mundo ha logrado que las juntas de gobierno de algunas universidades comiencen a cambiar sus portafolios de inversión. Sólo es cuestión de seguir el dinero, y re-dirigirlo hacia proyectos sustentables. Pero primero tenemos que saber ¿En qué se usa el dinero?

Por ejemplo, las universidades mexicanas ITESO, TEC, IBERO, UP, UVM, etc... ¿Qué hacen con la renta privada que generan, ¿Qué hacen con las utilidades o fideicomisos?... ¿Dónde se invierten? ¿En el sector petrolero, en la compra y especulación de terrenos para construir fraccionamientos que atentan contra nuestros bosques y áreas naturales protegidas? ¿Buscarán participar en el sector petrolero que ahora se abre con la reforma energética? ¿Qué consecuencias tienen estos proyectos en materia climática, cómo afectan a la biodiversidad, o el contexto social? ¿Son inversiones responsables? Ojalá que las universidades de México, que son los centros donde se preparan los líderes de las empresas y gobierno del país hicieran pública esta información: ¿Quién será el primer valiente en dar transparencia a sus inversiones?  

Más información:

Fossil Free Movement: http://gofossilfree.org

BBC: Carbonbubblethreatens stock markets, say MPS. http://www.bbc.com/news/science-environment-26455763


http://arbalto.blogspot.mx