Perfil Mexiquense

Otra vez la burra al trigo

Muchos ciudadanos opinan que ahora sí, el gobierno mexicano tiene obligación de ir hasta las últimas consecuencias en la investigación relacionada con Oceanografía, empresa preferida por Pemex durante el sexenio de Vicente Fox y con los hermanos Bribiesca Sahagún, hijos de Marta Sahagún, esposa del ex primer mandatario, cuyos nombres volvieron a salir a la luz pública, siempre vinculados con actos ilícitos.

Ahora sí, dicen, porque la primera vez, cuando fueron acusados de tráfico de influencias estuvieron envueltos por el manto protector presidencial. En el último día del gobierno de Fox, el 30 de noviembre de 2006, el entonces procurador Daniel Cabeza de Vaca determinó no ejercer acción penal contra los hermanos Manuel y Jorge Alberto Bribiesca, con el argumento de que los diputados que interpusieron una denuncia no acreditaron haber sido afectados por los negocios de los hijos de la primera dama.

Asimismo, la Secretaría de Hacienda –que durante la primera mitad del sexenio de Felipe Calderón condujo el actual gobernador del Banco de México, Agustín Carstens– se negó a seguir la ruta del dinero manejado por los hermanos, como pidió en los inicios del gobierno calderonista la comisión especial de diputados que investigó el presunto tráfico de influencias de Marta Sahagún y sus hijos, en el gobierno anterior.

En opinión de Andrés Manuel López Obrador, que coincide con voces populares, seguramente habrá impunidad y no se hará nada contra los hijos de la pudiente ex primera dama, por su relación con la empresa en cuestión, intervenida por la Procuraduría General de la República por presunto fraude contra Banamex, porque forman parte del bandidaje oficial y se les protege, como se les protegió durante el gobierno de Calderón.

Pero también, muchos ven en el asunto dado a la luz, un factor distractor de otras noticias y apuestan a que con certeza, pronto surgirá una más para hacer que el pueblo de México olvide a los hermanitos, famosos tanto por utilizar el poder que adquirió la madre frente a un marido incapaz de ejercer la autoridad en la Presidencia, como por haber sido exonerados ante diversas instancias legales y frente al Congreso de la Unión, que reclamaba justicia.

La gente también exige que a este nuevo escándalo deberían agregarse otros que quedan pendientes, como el de  Carlos Romero Deschamps y sus hijos, buenos no para ganar el dinero que presumen, sino para gastarlo con verdadero frenesí, además exhibir sus excesos en la redes sociales, como una afrenta para un México cuyos habitantes nacen y mueren en la miseria y que se conforma con encerrar sus críticas en la computadora.