Perfil Mexiquense

Aquí ni se sospechaba

Anteayer, mientras los futbolistas de la selección brasileña se aprestaban a dar una función digna del país en donde se juega el balonpié más elegante del mundo y a ganar a la escuadra mexicana, esforzada por dar lo mejor de su historia, un tal José Díaz Barajas, presumiblemente paisano nuestro era detenido por las autoridades de aquel país del Cono Sur, por supuesto tráfico de metanfetaminas.

Como ya ha ocurrido en otros momentos de nuestra historia, después de una exhaustiva investigación en los archivos policíacos nacionales, las autoridades aztecas aún no saben si realmente es mexicano, a pesar de que allá, en Brasil, se aseguró que su origen era Jalisco. Aquí dicen no tener ningún antecedente del acusado, detenido por petición de la Interpol de Estados Unidos.

Hace unos días, un abogado, amigo personal muy enterado, me platicó que en Estados Unidos existen instancias del gobierno que se dedican a reforzar a otros gobiernos del mundo con suficientes millones de dólares, de acuerdo con la petición, acompañada obviamente con pruebas suficientes de que el dinero es estrictamente necesario.

Inclusive tiene gente desparramada en diferentes partes del mundo, que se dedica a estudiar exhaustivamente cada caso, para determinar si lo solicitado debe otorgarse o no. Pero mientras realiza esta labor altruista, aplica mecanismos que permiten al vecino país del norte enterarse de todo lo que ocurre en el mundo, antes que las mismas autoridades de cada lugar.

La labor de espionaje es tan discreta que solamente los políticos muy enterados saben de esta estrategia. Asegura mi amigo que el vecino país cuenta con tecnología tan sofisticada y avanzada, que le permite conocer lo que ocurre en otros, mejor que las propias autoridades locales. De esa manera pudo ayudar a una amiga comprometida con la justicia mexicana, durante el tiempo que ocupó un puesto muy importante, que la ponía constantemente en peligro.

Desde Estados Unidos dirigieron sus pasos para evitar que las amenazas de muerte que sufrió durante los años que permaneció en el puesto, lograran cumplirse. Aquí, nuestras autoridades mostraban sordera cuando comentaba lo que le ocurría.  Lo anterior viene a colación por lo que dicen los funcionarios judiciales: que continuarán investigando para saber si Díaz Barajas es culpable o no.

Quizá por eso le fue fácil salir del país tranquilamente, sin despertar sospechas porque no tenía por qué despertarlas, desde el momento en que ni siquiera hay un expediente de él y tampoco se sabe que sea mexicano de Jalisco, a presenciar el empate de nuestra flamante selección mexicana con Brasil, y que sin lugar a dudas, al decir de muchos paisanos, disputará la final con Alemania. M