Perfil Mexiquense

A recuperar el salario

Ante la evidente, constante e imparable pérdida del poder adquisitivo de nuestra moneda, los doctores José Narro Robles y Miguel Ángel Mancera, rector de la UNAM y jefe de Gobierno del Distrito Federal, respectivamente, convocaron a un debate nacional para la recuperación en ese rubro, que durante décadas ha hecho falta y en el que no ha existido un político en años, que haya puesto su atención en la materia.

Se habla de una pérdida de 77 por ciento del poder adquisitivo, cuando se compara el México actual con el de los años setentas y ya entonces se luchaba contra la inflación incesante que golpeaba diariamente el bolsillo de los trabajadores y, en suma, el de todos los mexicanos. En esos días, el poder adquisitivo era tan bajo comparado con años anteriores, como el de hoy con el de esos tiempos.

Los estudiosos del fenómeno aseguran que en los años setentas, el poder adquisitivo se deterioraba todos los días, debido a que la inflación sorprendía cada 24 horas y, en ocasiones, varias veces en un día. Por otro lado, nadie incrustado en el gobierno ha pensado en dotar a los trabajadores de un salario digno, que refleje la realidad que se vive día con día.

Se sabe que los indicadores que se toman en cuenta a la hora de calcular el salario, no están de acuerdo con mediciones científicas, sino que se hacen al azar. La mayoría de las veces se realizan con estimaciones basadas en el aumento del año anterior y no en apreciaciones del año que iniciará. Para quienes conocen del asunto, los aumentos deben hacerse tomando en cuenta la pérdida del poder adquisitivo actual, más la que se estima para el año entrante.

La forma como hasta hoy se hace dicha estimación ha traído como consecuencia esa pérdida de 77 por ciento en poco más de 30 años y hasta antes de la convocatoria, nadie había fijado su atención en nivelar los salarios a la realidad que se vive.

La propuesta conlleva realizar el análisis del salario al margen de ideologías y de posturas políticas, pues no se puede permitir que alguien capitalice electoralmente un tema tan importante. A la gente poco le importaría cómo se haga, lo que importa es que se haga por primera vez en la historia, apegada a la realidad.

Muchos mexicanos dicen que el fenómeno es también motivo de resentimientos, que se reflejan en nuestra sociedad con actitudes en contra. Quienes no tienen opciones de vivir decorosamente, se suman a la ola criminal, como un acto de revancha que ya parece imparable. Quienes devengan salarios de hambre quieren parecerse a los políticos que se enriquecen de manera brutal y cuando tienen oportunidad buscan copiarlos lo mejor posible.