Perfil Mexiquense

¿Nuevo pacto?

Hasta hoy, no hay nada que el Presidente haya hecho bien. Lo último, el gasolinazo, no fue explicado previamente y fue lanzado como con la idea de que el pueblo lo tragaría enterito, sin chistar. Luego, dice que no dará marcha atrás; que no es con vandalismo ni con protestas como se cambiará la realidad y el lunes anuncia un modelo arcaico para contener la escalada de precios.

Honestamente, faltaba solo una gota para derramar el vaso, aunque nadie esperaba una tan grande, que por sí sola bastaría para llenar otro vaso. El pueblo está harto desde hace muchos años, de este sexenio y ya no bastarán acuerdos con distintos sectores para contener la rabia, desatada ahora con una medida implantada burdamente, que si es absolutamente necesaria, debió ajustarse de manera paulatina.

El pueblo muerto de hambre está harto de las complacencias a políticos que se han llevado todo, que han mostrado incapacidad para gobernar y una gran suficiencia para robar. Está harto de su abandono, de que las verdades se le oculten, como Ayotzinapa y Tlatlaya. Está hastiado por la corrupción desenfrenada, de casas blancas y de otros actos.

El gasolinazo detonó la ira, traducida, ciertamente, en vandalismo en muchos casos y en legítima protesta que no va a parar con el pacto del lunes; que ya exige con gritos "¡Peña, renuncia!" y que acumulará más descontentos cada día y en más lugares de la República, hasta convertirse en una manifestación social de dimensiones desconocidas y peligrosa, si no se encuentra una medida de veras inteligente para frenarla.

¿Y cuál sería esa medida inteligente? Parece que solo hay dos caminos. Uno, dar marcha atrás a la impopular medida e implementar la forma de consumarla, de manera que golpee menos el bolsillo del pueblo desarrapado. Dos, la renuncia del Primer Mandatario. Algunos aseguran que hace un año se cansó de gobernar. Entonces, su renuncia sería el mejor regalo para los mexicanos, molestos hasta el tuétano por ver a una primera dama que estrena vestidos de más de seis mil dólares. Un trapo tan caro, que pagaría con creces muchas carencias de millones de pobres.

El acuerdo o pacto signado el lunes -con excepción de la Coparmex, que lo consideró improvisado, incompleto e insuficiente-, nació muerto. Es más, muchos opinaron que es otra mentira, una burla o una salida de momento que solo busca apaciguar el fuego encendido el primer día del año.