Perfil Mexiquense

Contra mafias de migración

Parafraseando un poco a Marx y Engels, un fantasma recorre América Latina: el fantasma de la pobreza que monta diferentes cabalgaduras para devastar estas tierras, mientras sobre él se yergue la riqueza de unos cuantos, como un insulto sin precedentes, porque ahora, los hijos de quienes han amasado inmensas fortunas de manera vergonzosa, la exhiben a través del computador.

Lo peor del asunto es que siempre se reacciona demasiado tarde ante los problemas que aquejan a nuestros países, cuando se han dejado crecer y prácticamente no tienen remedio. En los años cuarentas inició en Sinaloa la siembra de estupefacientes para que los soldados estadounidenses tuvieran un aliciente que atenuara su permanencia en los campos de batalla y les hiciera olvidar los estragos que la guerra causaba.

El negocio creció desmesuradamente y apenas ayer se hicieron intentos y aún se hacen, para acabar con este cáncer, con tácticas equivocadas y hasta con detenciones amañadas, como se dice y se siente con el caso del doctor José Manuel Mireles, vocero y uno de los fundadores de los llamados grupos de autodefensa en Michoacán, quien ahora resulta que tiene un historial más tenebroso que el de la gente que perseguía. Verbigracia, Servando Gómez, La Tuta.

Ahora, los gobiernos de México y de Centro América enfocarán sus baterías contra delincuentes dedicados a traficar con seres humanos, debido al fenómeno recientemente descubierto: el de niños migrantes. No se necesita ser un genio para desentrañar que los latinoamericanos huyen de sus casas, siempre hacia Estados Unidos, porque el hambre acicatea sus estómagos y no existen fórmulas para hacerse de él, que no sea a través del delito.

El negocio del tráfico de humanos es jugosísimo y desde hace muchas décadas, algunos mexicanos se han dedicado a acarrear a nuestro país y a la Unión Americana a personas de Centro y Sudamérica, que buscan un mejor nivel de vida y hasta delinquir en donde existan más ricos e incautos. Los famosos Maras han emigrado y han engrosado las pandillas mexicanas y desde hace varios años están dedicados al secuestro, al robo de autos, a violar a jovencitas y a ejecutar todos los delitos que se quiera imaginar, en connivencia con nuestros paisanos, ávidos de mentes y manos diestras y decididas.

Ahora, la cruzada será en contra de estos delincuentes que también se han extendido a lo largo y ancho del país y que recorren prácticamente el continente, en busca de clientela. Ojalá y la estrategia sea la adecuada, además de sincera y honesta y que no se aproveche para que los que gobiernan encuentren otro filón de oro qué explotar y pongan a los acarreadores de seres humanos, a trabajar para ellos.