Perfil Mexiquense

Otro interinato

La amenaza de que en el estado de Guerrero no se realicen elecciones en junio próximo, como está previsto, debido al impedimento anunciado por los miembros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación (Ceteg) y los normalistas de Ayopzinapa, continúa latente y seguramente con acciones más crudas de aquí a la fecha señalada.

Lo anterior, debido a los nulos resultados dados a conocer por la universidad de Innsbruck, en Austria, al concluir que es imposible obtener un perfil genético de los 16 fragmentos óseos que envió la PGR, por el daño que presentan las muestras, sometidos a las muy altas temperaturas que se encargaron de destruir el ADN y el ADN mitocondrial; aunque podría aplicarse otra técnica más innovadora con resultados en tres meses, siempre con el riesgo de que no aporte nada nuevo.

Los estudiantes de Ayotzinapa ya habían declarado que el impedimento de las elecciones no está a discusión, pues es una resolución aceptada por todos los normalistas. A lo anterior hay que sumarle lo que consideraron un reto de Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, al anunciar que sí habrá elecciones el 7 de junio próximo. Algunos consideran que se refirió a llenar el estado con miembros del Ejército, para vigilarlas.

Como cualquier padre, los de Ayotzinapa se han aferrado al único motivo que da sustento a su búsqueda, a la esperanza de encontrar con vida a los 42 muchachos restantes y si para ello es necesario ir en pos al mismo infierno, seguramente así lo harán sin medir peligros ni consecuencias. Si impedir las elecciones significa un acto de protesta por no tener información puntual de la autoridad competente, seguramente las vetarán.

Lorenzo Córdova, presidente consejero del Instituto Nacional Electoral ha sido más prudente, al señalar que "en Guerrero haremos lo que se pueda", después de que miembros del Movimiento Popular Guerrerense retuvieron durante más de cuatro horas a consejeros distritales y personal del Instituto, en Tlapa de Comonfort.

Anteayer, 20 embozados arribaron al Consejo Distrital de Tlapa y reclamaron al personal del instituto que realizara trabajos electorales, con el argumento de que en la entidad no habrá comicios. Realidades como la anterior se han presentado desde diciembre. Los padres inconformes ya impidieron exámenes a capacitadores asistentes y supervisores electorales.

Por lo tanto, seguramente el gobierno federal ya debe haber previsto la situación que pueda originarse en el estado suriano. Muchos calculan que, de darse los hechos anunciados por la CETEG y por los normalistas, tendría prevenida la desaparición de poderes e investir de autoridad al congreso local para nombrar gobernador interino durante seis años.