Perfil Mexiquense

¿En qué estamos bien?

Hace muchos años de este sexenio que los mexicanos están furiosos porque todo va de mal en peor y porque no se ve que la autoridad quiera cambiar aunque sea para dar un respiro al pueblo. En las elecciones de junio del año pasado, la ciudadanía tuvo oportunidad de expresar su desacuerdo con la forma de gobernar y el gasolinazo del primero de enero fue el detonante de la irritación acumulada que, desde luego, se reflejará en la votación de 2018.

La corrupción se exhibe ahora, con tal cinismo, que quienes la ejercen parecen hasta presumirla como si fuera una de las gracias más dignas del quehacer humano y por más que se habla mal de este fenómeno, inclusive en el extranjero, no hay conciencia para simularla, por lo menos. Sin duda, los inútiles diputados, convertidos en un grosero, lastimoso e incómodo lastre, son los más preocupados en mantener esa estúpida exhibición, con su ejemplo.

De acuerdo con Martha Debayle. en materia educativa, México ocupa el quincuagésimo tercer lugar en el mundo, de 65 países evaluados y los niños más pobres de otros países, como Canadá, Shanghai, Corea, saben mucho más que nuestros flamantes mirreyes, como los bautizó Ricardo Rafael de la Madrid. Los maestros se resisten a someterse a un examen de conocimientos elementales porque saben que lo reprobarán y por eso es mejor pelear por las prebendas que usufructúan desde hace muchos lustros, que tratar de mejorar.

En materia de seguridad, todo se ha ido en paliativos. Se envían soldados del Ejército y la Marina a algunas ciudades, solo en ocasiones de afluencia turística, para mantener la calma mientras dura el período vacacional. Después, todo vuelve a la "normalidad" o al estado de violencia. Antes de iniciar el sexenio se supo que no habría combate al narcotráfico y que los embates del mismo serían ocultados. La estrategia no resultó, porque es tan grande el problema, que rebasa cualquier intento de mantenerlo oculto.

Hace unos días, la discoteca Blue Parrot, de Ciudad del Carmen, fue escenario de un tiroteo durante la clausura de un evento musical, en el que murieron cinco personas y 15 resultaron heridas. Conocedores del tema anteponen el cobro de piso. Se habla inclusive de una especie de "crónica de muertes anunciadas y ni siquiera por eso, la autoridad tuvo conciencia de redoblar la vigilancia. La violencia ha ido en aumento, pero no hay prisa. A ninguna autoridad preocupa el asunto.