Perfil Mexiquense

Un comisionado a Guerrero

Parece cierto que los habitantes de Michoacán no confiarán en su seguridad, hasta saber que los principales líderes del narcotráfico están a buen recaudo. No basta con la presencia de las fuerzas armadas y de las policías del país en ese lugar. La confianza auténtica volverá hasta estar ciertos que Servando Gómez (La Tuta); Dionisio Loya, Ignacio Rentería y muchos otros se encuentran ya en algún penal de alta seguridad.

Lo que no ofrece duda es que la acción emprendida por el presidente Enrique Peña Nieto, ha despertado un gran entusiasmo y ha sido verdaderamente aclamada, porque se notan deseos auténticos de acabar con el problema. Ha sido comparada con la emprendida hace poco más de seis años por Felipe Calderón, a la que muchos observadores han tildado de caricaturesca.

Sin embargo, los michoacanos dicen que algún día, los soldados y los policías tendrán que abandonar la entidad para dedicarse a otros quehaceres y, entonces, la violencia reaparecerá junto con cobro de piso, con secuestros, con violaciones, con amenazas constantes a quienes se dedican a cultivar la tierra, en incontables casos abandonada por temor de sus dueños a morir. Por esas razones quieren ver terminado el plan para devolver la seguridad en Michoacán.

Pero los Guerrerenses quieren una operación similar, pese a que su gobernador, Ángel Aguirre, opine que no hace falta. Dicen que seguramente a él no le hace falta, porque dispone de seguridad personal, lo mismo que su familia, lo que hace diferente su vida a la del resto de los habitantes. Habría que estar en el pellejo de cualquiera otro, para saber qué es lo que temen los guerrerenses, igual que todos los habitantes del país.

Los guerrerenses saben, porque lo han experimentado por sí mismos, que la calificación que asegura que Guerrero es más peligroso que Siria y Egipto, es verdadera. Seguramente, habitantes de otros lugares quieren lo mismo, como los de Morelos, Tamaulipas, Baja California y estado de México, sitios en donde la incidencia del secuestro, extorsión y robo de autos ha ido en aumento.

Muchos conocedores del problema aseguran que entre todos los estados de la República, Guerrero es el más peligroso. Instancias como el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal A.C. y otras aseguran que sólo en Acapulco se registran más de mil asesinatos anuales, ya no digamos en toda la entidad. Pero a ese delito se le agregan otros, como el secuestro, la violación y todos los que ya sabemos.

Lo anterior quiere decir que demanda a todas luces otro comisionadoque dedique todo su esfuerzo a erradicar el mal. Aunque, desde luego, igualmente otros estados tienen derecho a la misma atención.