Perfil Mexiquense

¿Xenófobo en la Presidencia?

Cuando Oscar Espinosa Villareal decidió ser político, aún muy joven, acudió a plantear su propósito a don Mario Ramón Beteta, entonces gobernador del Estado de México, a quien comentó su inquietud y pidió además lo ayudara a convertirse en presidente municipal de Valle de bravo. El mandatario le respondió que se olvidara del asunto, pues no servía para tal actividad. "Mejor dedícate a las finanzas, para eso eres bueno", le dijo y el tiempo le dio la razón.

A pesar de haber ocupado cargos importantes, no destacó en ninguno y sus logros, dicen, estuvieron fundados en que sabía repartir el dinero. Cuando terminó el cargo de regente del Distrito Federal, no dejó ni computadoras comprometedoras y finalmente acabó en una cárcel, después de una penosa huida que por lo menos lo hizo bajar de peso.

Alguien debería decir lo mismo al magnate Donald Trump, quien pretende aspirar a la presidencia de Estados Unidos por el Partido Republicano, y quien da a entender con bastante claridad, que será un excelente empresario, pero que de política no tiene la menor idea. No sabe algo tan elemental, como que en su país hay más de 30 millones de personas de origen mexicano y más de 11 millones que nacieron en México, que se traducen en votos, que los verdaderos políticos buscan con vehemencia en tiempo de elecciones.

Por supuesto que no sabe que 40 por ciento de las empresas del Fortune 500 fueron fundadas por inmigrantes de primera y segunda generación, que crean 10 millones de empleos, de acuerdo con un estudio de Partnership for a New American Economy y que 28 % de los negocios creados en 2011 son propiedad de inmigrantes , y emplean a 10 por ciento de trabajadores estadounidenses.

Ignora que los mexicanos representan 12 por ciento de los inmigrantes dueños de pequeños negocios y que alrededor de 570 mil empresas en su país son propiedad de inmigrantes mexicanos y generan cada año 17 mil millones de dólares en ingresos.

De acuerdo con el Center for American Progress, las mujeres inmigrantes son más propensas a tener su propio negocio que las mujeres nacidas en Estados Unidos, 9% en contraste con 6.5%. De acuerdo con un estudio del Selig Center de la Universidad de Georgia, el poder de compra de los hispanos superaría los 1.5 TRILLONES de dólares en 2015, cerca de 11 por ciento del total de Estados Unidos.

Otro estudio del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos dice que en 2009, el salario mensual promedio de los trabajadores mexicanos fue de 2,190 dólares y el monto promedio mensual de una remesa fue de 317 dólares. Por lo tanto, más de 87 por ciento del sueldo fue gastado en la economía estadounidense. ¿Quiere más el ignorante aspirante a político?