Perfil Mexiquense

Trilateral En Toluca

Ayer, Toluca recibió a los presidentes de Estados Unidos y Canadá, Barack Obama y Stephen Harper, respectivamente, en la llamada Cumbre de Líderes de Norteamérica con el mandatario Enrique Peña Nieto, en la que se abordaron temas que interesan a los tres países y en los que destacaron los que afectan a las fronteras comunes.

Los especialistas en relaciones exteriores coincidieron en que migración, seguridad y economía serían las materias principales que se abordarían durante el encuentro, aunque presumieron asimismo, que sostendrían pláticas sobre seguridad y reforma migratoria, tema este último un tanto obligado y que compete de manera sobresaliente a nuestro país y al vecino inmediato, Estados Unidos.

Pero los investigadores especialistas en relaciones exteriores Mauricio Meschoulam y Pía Taracena advirtieron En la Mesa de Análisis denominada La Visita de Obama a México: temas pendientes en la agenda bilateral, que se realizó en la Universidad Latinoamericana, que el Tratado de Libre Comercio y la reforma migratoria interesan sólo a México, no a Estados Unidos.

Pía Taracena descartó los grandes acuerdos debido al carácter fugaz y doméstico de la reunión, aunque destacó la importancia de aspirar a una auténtica regionalización de América del Norte y resaltó el problema de la seguridad en la frontera. También mencionó que existen mecanismos de cooperación contra el terrorismo entre Estados Unidos y Canadá, pero no existen con México. La especialista aseveró que en términos de seguridad, Estados Unidos no confía en nuestro país.

Mauricio Meschoulam advirtió a su vez, que desde antes de la reunión de los tres mandatarios existía un clima de alta suspicacia que se reflejaba en las pláticas de espionaje efectuadas por la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense, reveladas el año pasado por el ex agente Edward Snowden. Consideró importante comprender que en Estados Unidos existe un entramado complejo de diversos grupos de interés, y que "Estados Unidos no es Obama".

Los mexicanos por su parte, esperan que se sume a la agenda todo lo relacionado con la venta indiscriminada de armas a grupos criminales que han proliferado en México y que con bastante facilidad adquieren el armamento más sofisticado y peligroso que expenden numerosos comerciantes de la Unión Americana, ya sea en las cercanías de la frontera, o directamente en diferentes sitios mexicanos, de manera clandestina.

Esperan soluciones que se reflejen en un mejor trato para nuestros migrantes, por parte del gobierno de Estados Unidos y mayor flexibilidad de las leyes de aquél país, así como reconocimiento a su mano de obra, que se ha vuelto indispensable.