Perfil Mexiquense

Televisa y el Peje

Años lleva Andrés Manuel López Obrador de críticas a Televisa, porque no le ha permitido exponer ni durante los horarios que los partidos tienen para ello y las escasas veces que ha sido invitado, solo ha acudido a que lo vapuleen por todos lados, sujeto a un acoso constante, en el que las preguntas incisivas ni siquiera lo han dejado contestar.

Pero ahora, la empresa ha insistido en que vaya al programa de Carlos Loret de Mola y, sorpresa, lo han dejado explayarse con su manera de hablar muy pausada, que anteriormente cansaba a sus entrevistadores. ¿Por qué ese cambio? Lo más seguro es que al fin vieron al político que tiene mayores posibilidades de ganar las elecciones en 2018.

Muchos politólogos dicen lo mismo. La reacción de Televisa evidencia que no quieren equivocarse, para continuar en las preferencias del máximo mandatario. En la entrevista del miércoles pasado, el Peje habló a sus anchas de la mafia en el poder, de la corrupción imperante en un régimen ya obsoleto y de otras cuestiones que en el pasado hubieran servido para pedirle que abandonara el panel.

Los conocedores han manifestado que, si hoy fueran las elecciones presidenciales, las ganaría Morena. Opinan que quienes pretenden llegar a las respectivas candidaturas de sus partidos, como la panista Margarita Zavala, el priista Miguel Ángel Osorio Chong y otros, no tienen los tamaños para encaramarse. El PRI, con escasas posibilidades, trabajará con todo para favorecer al PAN y para impedir que Morena se trepe.

El miércoles en la mañana, el Peje pudo hablar con libertad de un régimen corrupto actual, del cual está en contra; de que hace falta un cambio verdadero, una transformación que retrate a un México diferente. Su objetivo es la transformación, no la ambición del poder por el poder. Aseveró que no lucha por los cargos y sus palabras llegaron a los corazones de tirios y troyanos.

Escuché decir a los mismos que en otros días me dijeron que no lo toleraban, que ahora sí los convenció. Los oídos se endulzaron con palabras como: "este régimen está podrido y solo hay dos vías para transformarlo: la revolución armada y la pacífica, que es la electoral".

Quienes vieron la entrevista advirtieron a un AMLO diferente, mesurado, no agresivo, tolerante, quien no asumiría una política persecutoria o quien buscaría un acuerdo para decir ¡basta a la corrupción" o "vamos a hacer de la honestidad una forma de gobierno".