Perfil Mexiquense

Reforma Energética

Los mexicanos han demostrado que sólo están interesados en los resultados en las cámaras, cuando se trata de aprobar una u otra reforma, pero no en lo positivo o negativo de las mismas. Si se aprueba la energética, qué bueno. Si no se aprueba, igual. Son los partidos los únicos que tienen interés en aprobarlas o no, de acuerdo con sus puntos de vista, mientras que el pueblo piensa que esas actitudes obedecen a un esfuerzo por sacar alguna raja de la discusión.

De todas formas, estos días han sido intensos en el Senado de la República, pues mientras se intentaba avanzar en losdebates sobre la reforma energética, los perredistas demostraban inconformidad absoluta y se negaban a participar en lo que llamaron circo y traición a los mexicanos, con la insistente negativa en participar en su aprobación. Se rebelaron; se adueñaron de la tribuna para evitar que el PRI, el PAN y el Verde Ecologista la aprobaranyabordaron otras estrategias.

Pese a todo, anteayer se informó que la reforma avanzaba y que fue aprobada en lo general en comisiones, con el rechazo del sol azteca, que insistía en la consulta popular. Pero el grueso de la población no mostró el interés que contiene dicha reforma y realmente son pocos los que están a favor o en contra; son escasos los que hablan de sus beneficios o de sus pifias.

La ciudadanía piensa que, aunque se discutan todas las reformas que proponga el Ejecutivo, deben abordarse otros temas también importantes. Por ejemplo, algunos que contengan discusiones sobre leyes más severas para evitar la corrupción. Se habla de normas que no sólo castiguen a los funcionarios y líderes corruptos, sino también a sus familiares, porque finalmente, estos coadyuvan con el despilfarro e inclusive se dedican a insultar al pueblo cuando presumen en las redes sociales las compras de automóviles, ropa e inmuebles carísimos, que sólo pueden obtenerse con dinero robado, porque duele menos gastar este que el derecho.

Que se apruebe la reforma energética y que esta traiga beneficios, como aseguran muchos, sería bueno. Pero mejor sería que se aprobaran reformas a las diferentes leyes para penar a los políticos ladrones. Si ahora está en juego la energética, pues que se le agreguen puntos que contengan castigos para dirigentes como Carlos Romero Deschamps y para sus familiares, que han ayudado a gastar lo que el señor ha adquirido mediante prácticas nada claras.

Seguramente una actitud así también acarreará beneficios, porque evitará que esa clase de individuos haga negocios sucios al amparo de sus puestos y se quede con cantidades estratosféricas de numerario. Coadyuvará, en suma, con las reformas para beneficiar a este pobre y olvidado México.